HMS Roberts era un monitor de la Royal Navy de clase Roberts de la Segunda Guerra Mundial. Ella era el segundo monitor a ser nombrado después del mariscal de campo Frederick Roberts, 1r Earl Roberts. Construida por John Brown & Company, de Clydebank, fue colocada el
30 de abril de 1940, puesta en marcha el 1 de abril de 1941 y
completada el 27 de octubre de 1941. Reutilizó la torreta gemela de 15
pulgadas del mariscal Soult de la Primera Guerra Mundial. Roberts
suministró apoyo de bombardeo durante la Operación Torch en el norte de
África, donde fue dañada por dos bombas de 500 kg (1.100 lb) en la
batalla de Béjaïa. Fue
reparada a tiempo para apoyar la Operación Husky (la invasión de
Sicilia) y los desembarcos Aliados cerca de Salerno (Operación
Avalancha). Durante
los aterrizajes del D-Day, ella fue controlada desde el buque de la
sede HMS Largs también posicionado frente a la playa Sword. También participó en las operaciones de Walcheren. En
julio de 1945 Roberts partió del Reino Unido para el Océano Índico para
apoyar la Operación Mailfist, la liberación prevista de Singapur. Estaba
cerca de Port Said en el momento en que los japoneses se rendían el 15
de agosto, pero no fue recordada hasta el 11 de septiembre, momento en
el que había llegado al puerto de Kilindini, en Kenia. Finalmente llegó a Plymouth el 22 de noviembre. Roberts fue vendido para la chatarra poco después de la guerra, pero
contratado detrás por la marina de guerra como un barco de la comodidad
en Devonport hasta 1965. Ella fue finalmente roto en Inverkeithing en
julio de 1965. Uno de los cañones de Roberts (originalmente en el acorazado
Resolution) está montado fuera del Imperial War Museum en Lambeth, al
sur de Londres, junto con uno del buque de guerra Ramillies HistoriaReino UnidoNombre: HMS RobertsConstructor: John Brown & Company, ClydebankApuntalado: 30 de abril de 1940Lanzado: 1 de febrero de 1941Comisionado: 27 de octubre de 1941Destino: Vendido en junio de 1965 y desechadoCaracterísticas generalesClase y tipo: Monitor de clase RobertsDesplazamiento: 7.970 toneladas largas (8.100 t)Longitud: 373 pies 3 adentro (113.77 m) oaHaz: 89 pies 9 adentro (27.36 m)Calado: 3,4 m (11 pies)Potencia instalada: 4.800 shp (3.600 kW)Propulsión:
Un hito histórico de importancia para los astilleros peruanos SIMA, fue
la construcción del primer Blindado en América del Sur, el Monitor
“Victoria” a cargo de empresarios privados peruanos y la conversión del
Vapor “Loa” en un blindado; proyectos en los cuales la Factoría Naval de
Bellavista tuvo importante participación, en especial en la instalación
de la maquinaria, artillería y blindaje del casco. Cabe mencionar que
ambos buques participaron en el Combate Naval del Callao del 2 de Mayo
el año 1866 durante la guerra contra España.
El Combate del Callao, también llamado Combate del 2 de mayo, fue un
enfrentamiento ocurrido durante la guerra hispano-sudamericana de 1866,
conocida en España como Guerra del Pacífico, que tuvo lugar el 2 de mayo
de 1866 en las costas del puerto del Callao en el Perú, entre una
escuadra de la Armada Española, a cuyo mando se encontraba el almirante
Casto Méndez Núñez, y las defensas del Callao bajo el mando del entonces
Jefe Supremo de la República del Perú, Mariano Ignacio Prado.
El último disparo lo efectuó el monitor peruano "Victoria".
Hay muy pocos datos del Victoria pero pude averiguar algunos:
El monitor Manco Cápac, fue un buque de guerra peruano que participó en
la Guerra del Pacífico. Fue construido en los Estados Unidos por orden
de la marina de guerra americana a mediados del siglo XIX siendo
inicialmente bautizado con el nombre de USS Oneota. El monitor fue
posteriormente vendido a la marina de Guerra del Perú, junto con su
gemelo el monitor Atahualpa. Fue hundido por su propia tripulación en el
puerto de Arica el 7 de junio de 1880 para impedir que cayera en manos
enemigas.
El casco estaba dividido en secciones a prueba de agua, con una proa
volada de 8 pies de largo que coinstituye su espolón o ariete. Los
costados de la obra muerta y hasta 4 pies bajo la línea de agua, tenía 2
pies volados fuera del casco, y la popa tenía 2 pies tenía 20 pies de
vuelo para dejar la hélice. La pala del timón tenía la forma de un
elipsoide y el eje lo atraviesa de modo que para afuera deja las dos
terceras partes. La chimenea blindada tenía una base de 6 pies. Dos
escotillas, una de las cuales era para el sollado y la otra para las
máquinas. Una fosa con tapa, para proteger la hélice en un combate, y a
popa de ella una caña de repuesto para el timón.
El blindaje en el casco consite en 5 planchas de 1 pulgada sobre el
casco. La cubierta tenía un blindaje de una pulgada. A 40 pies de la
proa estaba la torre giratoria de 2 brazas de alto, con 21 pies de
diámetro interior, con coraza de 10 pulgadas con una cenfa de fiero
dispuesta para protegerla de los golpes de mar, y arregladas en forma
que por unos tubos adaptadas a ella, se apaga en parte el sonido de
cualquier choque en la parte exterior. Sobre la cubierta superior de la
torre descansaba un pequeño torreón que es el puesto de comando en
combate, y en el cual había un dispositivo para gobernar en tal caso,
que tiene tiene ranuras en todas direcciones. Sobre esa casamata había
una casucha de madera, donde estaba la rueda con la que se gobernaba en
la mar.
En popa iban las 4 calderas, la máquina y la hélice de fierro fundido y las cuatro aspas.
Cuando el Perú lo compró, se le puso aparejo de goleta con vélamen para
iniciar su viaje al Pacífico al igual que al monitor Atahualpa, pero
años después se les retiró.
Era un monitor para actuar en defensas costeras y no en altamar.
Cuando se inició la Guerra del Pacífico, se intentó llevarlo a Arica
para la defensa de la bahía, pero se desistió de la operación debido al
mal estado de sus calderas. Tras limpiarle los fondos, se le llevó a
remolque hasta Arica, saliendo el 3 de agosto de 1879 y llegando el 7.
Tuvo una participación excluyente en los 5 meses de asedio del puerto de
Arica por parte de la flota chilena, haciendo frente al monitor Huáscar
(un disparo suyo causó la muerte de su comandante) y al Cochrane, entre
otros; manteniendo su puesto hasta que fuera hundido por su capitán
para evitar que el barco cayera en poder enemigo al verse perdida la
batalla de Arica, el 7 de Junio de 1880.
Durante la Guerra del Pacífico integró la II División Naval. Se le
comisionó como batería movil para proteger Arica de la escuadra chilena.
Sus cañones Dahlgren, con proyectiles de 500 libras, probaron ser un
arma mortal. El 27 de febrero de 1880 se enfrascó en combate contra el
Huáscar y una de sus granadas causó una terrible explosión que mató a su
comandante y varios tripulantes.
El 6 de junio de 1880 el Manco Capac respondió los fuegos de la escuadra
chilena y otro de sus proyectiles impactó en el blindado Cochrane
causandole severos daños y bajas. Otra granada del monitor dio en la
goleta Covadonga, dañando su línea de flotación y forzándola a retirarse
del combate. Luego del combate de infantería del 7 de junio su
comandante Jose Sánchez Lagomarsino lo hundió para impedir su captura.
A pesar de ser un barco poco marinero y obsoleto, el Manco Capac puede
jactarse de haber hecho frente a los barcos mas poderosos de la guerra,
como el Huascar (en manos chilenas luego de su captura) y el Cochrane,
ademas de la Covadonga, quienes tuvieron que romper el combate al no
poder hundirlo.
Astillero Alex Swift & Co, Cincinnati, Ohio Estados Unidos
Clase clase Canonicus
Tipo Monitor
Autorizado 1864
Puesta en grada 21 de mayo de 1864
Asignado 12 de enero de 1869
Baja 7 de Junio de 1880
Destino Hundido en la Batalla de Arica
Características generales
Desplazamiento 1034 Toneladas de registro.
Aproximadamente, 2100 ton
Eslora 68 m
Manga 13,2 m
Calado 4,1 m
Blindaje 5 pulgadas en el casco
11 pulgadas en la torre giratoria
11 pulgadas en la torre de mando
1,5 pulgadas en la cubierta
Armamento 2 cañones de ánima lisa Dahlgren de avancarga de 15 pulgadas
La BAP Loa fue una goleta a vapor de la Marina de Guerra del Perú
mandada a construir en 1854 al Reino Unido junto a la fragata BAP
Apurímac y al BAP Tumbes porque habían llegado a las costas del Pacífico
poderosos buques de Europa: la británica HMS Monarch, artillada con 34
cañones y la fragata francesa Perseverante, de 50 cañones. La intención
era que el Perú fuese la mayor potencia marítima del Pacífico.
Su construcción fue supervisada por el marino chileno José María
Salcedo, que servía en la Marina de Guerra del Perú. Llegó al Callao el
12 de noviembre de 1855.
Cuando se inició la guerra civil en Perú en 1856, fue comisionada a
Arica, junto con el BAP Ucayali, llevando dos escuadrones de caballería.
Luego se dirigió a Islay, transportando al mariscal Miguel de San
Román, mientras el BAP Ucayali regresó al Callao. Estando ahí anclado,
se apareció la fragata BAP Apurímac el 18 de noviembre de 1856. El
teniente primero Hercilio Cabieses abordó la fragata y quedó hecho
prisionero, porque esta se había sublevado a favor de Manuel Ignacio de
Vivanco; luego la abordó el teniente primero Gaspar Selaya, siendo
también prisionero; finalmente, el teniente segundo Mariano Melgar
sublevó el Loa con toda la tripulación, menos tres oficiales que fueron
enviados al Callao. En ese momento, el Loa tenía en cofres 60 mil pesos
para los gastos de guerra, que pasó a manos de los rebeldes. El contador
del Loa, Ricardo Palma, también se unió a la rebelión.
El gobierno de Ramón Castilla puso el 3 de enero de 1857 una recompensa
de 80 mil pesos a las personas que restituyan al gobierno esa goleta.
Su tripulación estaba desmoralizada por los sueldos imapagados cuando
fue fácilmente abordada por la corbeta británica HMS Pearl.
El 24 de mayo la tripulación de la goleta se rindió al gobierno.
En 1864 se hallaba en tan mal estado, pues nunca se le había puesto en
dique, que estaba apontonado en el Callao. Cuando la escuadra española
tomó las islas de Chincha, se decidió blindarlo y convertirlo en una
batería flotante para el apoyo de la defensa del Callao. Se le colocó
sobre el casco una caja blindada (casamata) de hierro con 3 pulgadas de
blindaje que lo asemejaba mucho al CSS Richmond y se le quitaron los
mástiles. El blindaje era de rieles de ferrocarril. La casamata tenía
una tronera en proa para un cañón de ánima lisa de 110 lb y otra a popa
para un cañón de 32 lb. La conversión a blindado se inició en abril de
1864 y terminó en noviembre, siendo encargada al norteamericano George
S. Backus, con un costo ascendente a 364.823 soles de plata,
equivalentes a más de 70 mil libras esterlinas.
En los primeros meses de 1877 se le retiró el blindaje y quedó como
buque de adiestramiento para grumetes. Fue hundida en el Callao el 16 de
enero de 1881 para evitar que cayese en manos de las fuerzas chilenas.
Astillero Richard & Harvey Green de Blackwall, Inglaterra
Tipo Goleta
Puesta en grada 1854
Botado 1854
Asignado 1855
Baja 1878
Destino Hundido por su propia tripulación para evitar que sea capturada por los chilenos
Características generales
Desplazamiento 648 Toneladas de registro
Eslora 62,94 m
Manga 11,58 m
Calado 5,12 m
Blindaje 3 pulgadas sobre el casco
Armamento en 1855:
4 cañones x 32 lb (largos)
en 1866:
1 cañón x 110 lb
1 cañón x 68 lb
Propulsión Una máquina alternativa fabricada por John Penn & Sons. Una hélice rebatible.
El monitor Atahualpa, fue un buque de guerra peruano que participó en la
Guerra del Pacífico. Fue construido en los Estados Unidos por orden de
la marina de guerra americana a mediados del siglo XIX siendo
inicialmente bautizado con el nombre de USS Catawba. El monitor fue
posteriormente vendido a la marina de Guerra del Perú, junto con su
gemelo el monitor Manco Cápac. Fue hundido en 1881 por su propia
tripulación durante el bloqueo del Callao.
Originalmente se llamó USS Catawba. Fue un monitor de Clase Canonicus,
de los que se construyeron 9, los que a su vez fueron una versión
mejorada de la Clase Passaic. Estos monitores fueron diseños para actuar
como defensas costeras o bloqueos de puertos, nunca como buques de
altamar. Sin embargo el Perú lo compró en 1867 para actuar como buque de
batalla en una supuesta operación futura contra la armada española,
país con el que se hallaba en guerra declarada desde 1866.
El USS Catawba nunca fue comisionado. Se empezó su construcción en 1864
por $ 460 mil y se completó en junio de 1865, cuando la Guerra Civil
Estadounidense ya había finalizado y el gobierno de los Estados Unidos
lo cedió a sus constructores para la venta. En 1868, Alex Swift &
Co. lo vendió a Perú, junto con el USS Oneota por $ 2 millones pagaderos
de la siguiente manera: 250 mil al contado y £ 30 mil a días vista
sobre Londres, contados desde la fecha del contrato; $ 346 mil en papel
moneda y $ 800 mil en bonos al 75% con 7% de interés.Esto era, deducido
la pérdida por tipo de cambio, $ 1,8 millones.
Esta venta violaba la neutralidad del gobierno de los Estados Unidos en la guerra entre Perú y España, pero no fue impedida.
En 1877 se le arreglaron las máquinas, pero no se le cambiaron las
calderas debido a la falta de tiempo por sublevación del Huáscar. Luego,
el gobierno no creyó conveniente cambiarle las calderas para evitar una
nueva sublevación de la marina
Cuando se inició la Guerra del Pacífico se intentó llevarla a Arica para
que, como batería flotante defienda el puerto, pero esto no pudo
hacerse por el mal estado de sus calderas. Quedó anclado en el Callao y
defendió al puerto durante el Bloqueo del Callao, cuando al final se le
retiraron sus cañones y se le hundió para evitar que engrose las filas
enemigas.
Astillero Alex Swift & Co, Cincinnati, Ohio Estados Unidos
Clase clase Canonicus
Tipo Monitor
Autorizado 1864
Puesta en grada 21 de mayo de 1864
Asignado 12 de enero de 1869
Baja 16 de enero de 1881
Destino Hundido en el Callao
Características generales
Desplazamiento 1034 Toneladas de registro.
Aproximadamente, 2100 ton
Eslora 68 m
Manga 13,2 m
Calado 4,1 m
Blindaje 5 pulgadas en el casco
11 pulgadas en la torre giratoria
11 pulgadas en la torre de mando
1,5 pulgadas en la cubierta
Armamento 2 cañones de ánima lisa Dahlgren de avancarga de 15 pulgadas
USS Monitor (30 de enero, 1862 - 31 de diciembre, 1862) fue el primer buque de guerra blindado puesto en servicio por la Armada
de los Estados Unidos. Es famoso por participar en el primer
enfrentamiento entre dos buques de guerra blindados, en la batalla de
Hampton Roads, el 9 de marzo de 1862 durante la Guerra de Secesión, en la cual el Monitor se enfrentó con el buque blindado CSS Virginia de la Armada
de los Estados Confederados. El USS Monitor fue el primero de una larga
línea de buques de guerra de los EE.UU. de esta clase y el término
“monitor” describe una amplia gama en el arte europeo en la defensa de
puertos.
Los acorazados eran una innovación reciente, comenzada en 1859 con La Gloire (buque de guerra acorazado). Después, el diseño de naves y la naturaleza de la guerra naval cambiaron drásticamente.
El USS Monitor fue el primero de tres buques blindados ordenados por la Armada de Estados Unidos, después el USS Galena (1862) y el USS New Ironsides (1862).
Diseñado por
el ingeniero sueco John Ericsson, el USS Monitor fue descrito como un
"un queso en una balsa", consistiendo su armamento en una torre
giratoria de hierro en su cubierta, conteniendo dos grandes cañones
Dahlgren de 11 pulgadas,
apareados. El diseño original del buque utilizó un sistema de cerrado
de metal para proteger los cañones mientras se recargaban. Sin embargo,
la operación de cerrado demostró ser tan incómoda, que los equipos que
controlaban las armas adoptaron el simple procedimiento de rotar la
torre lejos del fuego hostil para recargar los cañones. Además, la
inercia de la torre que giraba demostró ser tan grande, que el sistema
que detenía la torre en el momento de disparar los cañones, solamente
fue implementado en los modelos posteriores de la clase monitor. El
equipo del USS Monitor resolvió el problema de la inercia de la torre,
disparando los cañones mientras la torre pasaba apuntando el blanco.
Este procedimiento era de una dudosa exactitud, pero dada la cercanía en
la cual el USS Monitor funcionaba, la pérdida de exactitud no era tan
crítica.
La cubierta
blindada asomaba apenas sobre la línea de flotación. Tenía además una
pequeña caseta de control, una chimenea desmontable y algunas
guarniciones. La estructura principal de la nave estaba por debajo de la
línea de flotación para prevenir el daño de los impactos enemigos. La
torre estaba construida por 8 capas de hierro empernadas juntas, de 1 pulgada, con una novena placa adicional interior que actuaba como protector acústico. Un motor a vapor daba vuelta la torre giratoria.
El blindaje
del casco que cubría el resto del casco impermeable, era de solamente de
5/8 pulgadas de espesor. De esta manera las partes vulnerables de la
nave quedaban completamente protegidas. El casco del USS Monitor fue
construido en los astilleros Continental Iron Works en el barrio
Greenpoint de Brooklyn, New York, y el buque fue lanzado el 30 de enero
de 1862. Hay una estatua en el parque Monsignor McGolrick en Greenpoint,
frente a la Monitor Street, conmemorando el buque.
El USS Monitor
fue una innovación técnica de construcción y diseño. Las piezas fueron
forjadas en nueve fundiciones y reunidas para construir el buque; el
proceso entero tomó menos de 120 días. Además del “queso”, (torre
giratoria), Ericsson anticipó algunos aspectos del diseño del submarino
moderno, con las características del USS Monitor, excepto la torre
giratoria y la caseta de control, haciéndola la primera nave
semi-sumergible. En cambio, el CSS Virginia tenía un casco de madera
convencional, cubierto enteramente con placas del hierro y una
estructura con armas fijas.
En la batalla de Hampton Roads, el CSS Virginia atacó a la escuadra de la Unión
que bloqueaba Hampton Roads, Virginia, el 8 de marzo de 1862,
destruyendo al USS Cumberland y al USS Congress, forzando al USS
Minnesota a encallar, antes de retirarse. Esa noche, el USS Monitor,
bajo el mando del teniente John L. Worden, fue llevado a remolque a
Brooklyn. Cuando el CSS Virginia volvió al día siguiente, para destruir
al USS Minnesota y al resto de la flota de la Unión,
el USS Monitor se cruzó para detenerlo. Los acorazados se enfrentaron
durante cerca de cuatro horas, pero ninguno hundió o dañó seriamente al
otro. Tácticamente la batalla fue inútil, ninguno de los dos dañó al
otro, pero sin embargo fue una victoria estratégica para el USS Monitor.
La misión del CSS Virginia era romper el bloqueo que la Unión mantenía sobre el puerto y esa misión falló; la misión del USS Monitor era proteger la flota de la Unión,
lo cual cumplió. El CSS Virginia ocupó el campo de batalla, luego que
el USS Monitor se retirara momentáneamente, después de que le saltara
pólvora en los ojos al capitán. Los dos buques no volvieron a entablar
nuevamente combate.
El USS Monitor
se convirtió en el prototipo para el buque de guerra clase Monitor.
Muchos más fueron construidos, incluyendo monitores fluviales y de alta
mar, y desempeñaron papeles dominantes en batallas de la Guerra
civil en los ríos Mississippi y James. Algunos tenían dos o hasta tres
torres, y los últimos en construírse habían mejorado su navegabilidad.
Tres meses
después de la famosa batalla de Hampton Roads, el diseño del Monitor fue
vendido a Suecia, y en 1865 el primer monitor sueco fue construido en
el astillero Motala Wharf en Norrköping y fue bautizado con el nombre de
John Ericsson en honor al ingeniero que lo diseñó. Le siguieron 14
buques más del mismo tipo. Uno de ellos, todavía se conserva en el Museo
Marino de Gotemburgo.
El último buque de guerra de la Clase Monitor de la Armada de Estados Unidos, fue dado de baja en 1937.
Mientras que
el diseño del USS Monitor estaba bien adaptado para el combate en aguas
fluviales y costeras, su baja cubierta y pesada torre lo hicieron muy
inestable en alta mar. Ésta característica condujo probablemente a la
pérdida del USS Monitor durante una fuerte tormenta. Hundido por las
mareas altas cerca de Rhode Island, el 31 de diciembre, 1862, en el
Océano Atlántico, en el Cabo Hatteras, Carolina del Norte, 16 de los 62
tripulantes se perdieron en la tormenta.
El nombre Monitor fue dado al transporte de tropas USS Monitor (LSV-5), comisionado en la II Guerra mundial. Desempeñó servicios sobre todo en el teatro de operaciones del Pacífico, y fue vendido como chatarra más tarde.
En 1973 los restos del USS Monitor fueron encontrados en las profundidades del Océano Atlántico, a 16 millas
al sudeste de Cabo Hatteras, Carolina del Norte, el sitio del naufragio
fue designado como santuario marítimo de los Estados Unidos.
En 1998 el
ancla del USS Monitor fue elevada a la superficie. El 16 de julio del
2001, los buceadores del National Marine Sanctuary Santuario Nacional
Marino Monitor sacan a la superficie el pecio del USS Monitor; y en
2003, después de 41 días de trabajo, la revolucionaria torreta rotatoria
fue rescatada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y un equipo de buzos de la Armada
de EE.UU. Previamente a la retirada de la torre, los buceadores
descubrieron los restos de dos miembros de la tripulación que murieron
atrapados. A los restos de estos marinos que murieron mientras estaban
de servicio, se les dio funeral militar por la Armada de los Estados Unidos.
El sitio está ahora bajo la supervisión de la NOAA. Muchos
de los elementos del USS Monitor, incluida su torre, la hélice, ancla,
el motor y algunos efectos personales de la tripulación, se han
conservado y se exponen en el Museo Marítimo de Newport News, Virginia.
En 1986, fue designado Marca Histórica Nacional.
La Cleveland Civil War Roundtable ha montando una campaña para persuadir al Congreso de los Estados Unidos y la Armada
para dar el nombre Virginia a una clase después del submarino USS
Monitor. A pesar de la fama y la originalidad de este innovador buque,
no ha habido un buque de guerra llamado Monitor en el Registro de Buques
navales desde 1961.
Astillero Continental Iron Works & DeLamater Iron Works (principales), & otros
Clase único
Tipo cañonero acorazado
Autorizado 4 de octubre de 1861
Puesta en grada 1861
Botado 30 de enero de 1862
Asignado 25 de febrero de 1862
Baja 31 de diciembre de 1862
Destino Perdido en el mar
Características generales
Desplazamiento 987 t
Eslora 52 m
Manga 12,6 m
Calado 3,2 m
Blindaje vertical 114-51 mm
horizontal 25 mm
torre 228-203 mm
Armamento 2 cañones Dahlgren de 279 mm (11")
Propulsión Maquina alternativa de doble piston Ericcson
1 hélice
Potencia 235 KW
Velocidad 8 kn (14,82 km/h)
Tripulación 59 oficiales y tripulantes
Batalla de Hampton Roads
La batalla de Hampton Roads, popularmente conocida como "batalla del Monitor y el Merrimac", fue una batalla naval de la Guerra
de Secesión estadounidense que tuvo lugar el 9 de marzo de 1862 frente a
Sewell's Point, un promontorio cercano a la boca del canal de Hampton
Roads (Virginia), siendo esta boca la única salida de las aguas
interiores que alimentan el canal a la bahía de Chesapeake y a mar
abierto.
Al inicio de
la guerra, las fuerzas unionistas se vieron obligadas a evacuar Norfolk —
al sur del canal — e incendiaron sus barcos para que no cayesen en
manos de la Confederación. Uno
de estos barcos fue recuperado por los confederados, rebautizado como
CSS Virginia y recubierto con planchas de hierro, convirtiéndose en el
primer navío de guerra acorazado estadounidense que entró en combate. El
8 de marzo de 1862 partió hacia Sewell's Point, en Hampton Roads, para
romper el bloqueo de los barcos de la Unión,
varios de los cuales efectivamente fueron destruidos por el CSS
Virginia. Al día siguiente entró en combate con el USS Monitor, un
acorazado recién construido por la Unión.
Aunque el
propio combate no arrojó un saldo claramente a favor de ninguno de los
bandos, es un hito de la historia naval al constituir la primera
confrontación entre dos buques de guerra autopropulsados y blindados,
que más adelante serían conocidos como acorazados. Con anterioridad a
este suceso, prácticamente todos los navíos de guerra se construían de
madera. Posteriormente, la guerra naval y la construcción de barcos
cambiarían radicalmente. Los distintos países iniciaron una carrera que
convertiría sus flotas de madera en flotas de hierro, ya que los
acorazados habían demostrado ser superiores a los buques de madera para
resistir el fuego de artillería.
Lincoln trata de implementar un bloqueo en Hampton Roads
Desde el
inicio de la guerra, el presidente Abraham Lincoln puso en marcha un
plan para devolver los Estados Confederados rebeldes al seno de la Unión. Emplearía a la Armada de la Unión, mayor y más poderosa, para aislar a la Confederación
del resto del mundo mediante un bloqueo naval de sus costas del océano
Atlántico y del golfo de México. Asimismo controlaría la cuenca del río
Mississippi con cañoneras. Lincoln ordenó el bloqueo y se inició una
escalada de hostilidades.
En el verano de 1861, fuerzas terrestres de la Confederación
consiguieron ganar Norfolk (Virginia) y el área circundante al sur de
Hampton Roads. Viéndose obligada a retirarse, la armada de la Unión
incendió los astilleros Gosport de Norfolk emplazados en Portsmouth
(Virginia) en la otra orilla del río Elisabeth y destruyendo nueve
barcos en su retirada, incluyendo la fragata USS Merrimack, construida
en Boston. Con la retirada, sólo permaneció bajo control de la Unión Fort
Monroe, en el promontorio de Old Point Comfort, sobre la orilla norte
de Hampton Roads, en la península de Virginia y guardando la salida al
océano.
Para implementar el bloqueo, la Unión envió una flota de barcos de madera a Hampton Roads. La armada de la Confederación,
también usando barcos de madera, controlaba las aguas del río Elizabeth
y del río James. A pesar de algunas escaramuzas, ninguna de las flotas
parecía prevalecer sobre la otra. Esta situación se alargó hasta
principios de 1862.
Navíos acorazados: una nueva tecnología
Los acorazados
eran barcos chapados con planchas de hierro gruesas. Los primeros usos
del hierro como protección en barcos se habían dado en el Extremo
Oriente en el siglo XVI. El almirante coreano Yi Sun-sin construyó un
barco acorazado en 1592. Recientemente acababa de construirse el primer
barco de guerra con casco de hierro capaz de navegar en el océano: el
francés La Gloire. Sin
embargo el uso de hierro para blindar barcos convencionales de madera
era aún una tecnología no desarrollada en Estados Unidos a inicios de la Guerra de Secesión.
A principios de 1862, tanto el gobierno de la Unión como el de la Confederación
eran conscientes de que el adversario estaba desarrollando algún tipo
de buque de guerra acorazado. El espionaje había difundido algunos
detalles al respecto. Cada bando deseaba sacar ventaja de la nueva
tecnología y a la vez temía los logros del adversario en este campo.
Aunque eran
muy diferentes entre sí, los primeros acorazados ambos bandos tenían una
apariencia bastante extraña comparados con los navíos contemporáneos.
Ninguno de los dos se había terminado a la entera satisfacción de sus
respectivos diseñadores cuando ambos zarparon hacia Hampton Roads con
tan sólo 24 horas de diferencia.
CSS Virginia
Cuando los
unionistas incendiaron el USS Merrimack en su retirada de Norfolk y
Portsmouth en 1861, apenas podían imaginar que el USS Merrimack sería
reflotado y convertido en el primer barco acorazado de la armada
confederada.
El USS
Merrimack fue reconstruido en los astilleros Gosport de Portsmouth, en
el primer dique seco del país, con un recubrimiento de planchas de
hierro y una estructura reducida extraída de su viejo casco quemado. Fue
rehabilitado bajo el nombre de CSS Virginia el 17 de febrero de 1862.
Previendo que
el blindaje de hierro haría inefectivo el fuego de artillería, el
diseñador del CSS Virginia dotó al barco de un espolón, un arma más
propia de las galeras de la antigüedad y desconocida en los barcos
contemporáneos.
A pesar de los
grandes esfuerzos para terminarlo, el CSS Virginia aún llevaba obreros a
bordo en plena navegación y fue puesto en servicio sin las
acostumbradas pruebas de mar y sin entrenamiento.
USS Monitor
El USS Monitor
era de diseño totalmente nuevo. Se trataba de un proyecto apadrinado
por el presidente Lincoln. En su diseño único ingeniado por John
Ericsson destacaba una torreta giratoria blindada, en la que se
instalaron dos cañones Dahlgren de 11 pulgadas (280 mm).
Asimismo mostraba al enemigo un perfil tan bajo sobre el agua, de
manera que sólo eran visibles una mínima parte de la cubierta y la
torreta armada. El casco del USS Monitor se fabricó en las instalaciones
de la Continental Iron Works en el barrio Greenpoint de Brooklyn, (Nueva York). El barco se botó allí el 30 de enero de 1862.
El USS Monitor
fue uno de los navíos más innovadores de todos los tiempos. Sus piezas
se fabricaron en nueve fundiciones distintas y luego se montaron para
construir el barco. Todo el proceso duró menos de 120 días.
A pesar de su
acelerada construcción, Lincoln se quejaba de que la entrega del USS
Monitor por parte del fabricante se demoraba. Finalmente zarpó a marchas
forzadas hacia Hampton Roads, llegando el mismo día en que el acorazado
confederado había llevado a cabo su aplastante y terrorífico debut a
expensas de la flota de la Unión.
Primer choque entre acorazados
8 de marzo de 1862 — el Virginia golpea a los navíos de madera de la Unión
El combate
empezó cuando el algo desproporcionado acorazado confederado rebautizado
CSS Virginia zarpó para Hampton Roads en la mañana del 8 de marzo de
1862 tratando de romper el bloqueo de la Unión.
El CSS
Virginia, al mando del capitán Franklin Buchanan, estaba asistido por el
CSS Raleigh y el CSS Beaufort y acompañado por el CSS Patrick Henry, el
CSS Jameston y el CSS Teaser.
Esa mañana el CSS Virginia enfiló directamente hacia la escuadra de la Unión. A
menos de una milla de distancia entabló fuego con el USS Cumberland y
pronto se generalizaron las descargas procedentes de los bloqueadores y
de las baterías de la costa. El CSS Virginia embistió con su espolón al
USS Cumberland bajo la línea de flotación y éste fue a pique rápidamente
"disparando airosamente sus bocas de fuego", como más tarde glosaría
Buchanan en tributo a un bravo adversario, "mientras aún estaban sobre
el agua".
A continuación
el CSS Virginia dirigió su furia hacia el USS Congress. Viendo la
suerte que había corrido el USS Cumberland, el capitán del USS Congress
ordenó encallar el barco en aguas poco profundas. El USS Congress y el
CSS Virginia intercambiaron fuego durante una hora, después de la cual
el USS Congress, seriamente dañado, se rindió. Una batería costera de la Unión
abrió fuego desde el norte sobre el CSS Virginia mientras los
supervivientes del USS Congress eran evacuados del barco. En represalia
el CSS Virginia disparó contra el USS Congress con fuego nutrido y
munición incendiaria. El USS Congress explotó cuando el incendio alcanzó
su bodega de municiones.
El CSS Virginia también recibió daños. Las descargas del USS Cumberland, del USS Congress y de las tropas de la Unión,
habían alcanzado plenamente su chimenea, reduciendo su ya pobre
velocidad. Dos de sus cañones quedaron inútiles y algunas planchas del
blindaje se habían aflojado. Aún así el capitán atacó al USS Minnesota
que había encallado en un banco de arena mientras trataba de escapar del
CSS Virginia. Sin embargo, debido a su calado, el CSS Virginia no pudo
acercarse lo suficiente como para producirle daños significativos.
Habiendo
empezado a oscurecer, el CSS Virginia abandonó la zona con la esperanza
de volver al día siguiente para terminar la aniquilación de los navíos
unionistas. Se retiró a pernoctar en la seguridad de las aguas
controladas por los confederados.
La jornada
favoreció al CSS Virginia pero no estuvo exenta de daños. Parte del
espolón había quedado incrustada en el casco del maltrecho USS
Cumberland. Un disparo había fracturado el fémur del capitán Buchanan
mientras respondían al fuego de una batería costera. Debido a esto el
mando del barco pasó al teniente Catesby R. Jones. Hubo que amputar la
pierna de Buchanan.
El Secretario de la Armada Confederada, Stephen Mallory escribió al presidente de la Confederación Jefferson Davis sobre los hechos:
"El comportamiento de los hombres y oficiales de la dotación … refleja un honor inextinguible para con ellos mismos y para con la Armada. El
informe se leerá con vivo interés y sus detalles no dejarán de suscitar
el ardor y templar el brazo de nuestros airosos marinos. Se recordará
que el CSS Virginia fue una innovación de la construcción naval,
completamente distinto a cualquier otro barco que haya navegado nunca;
que igualmente fueron innovaciones sus cañones; que su fuerza motriz y
docilidad al timón fueron nunca vistas; que su tripulación y sus
oficiales, el nervio y capacidad profesional de su capitán Buchanan y
sus subalternos, bajo toda suerte de dificultades, lograron la más
admirable victoria de los anales de la historia naval."
Aquella había sido una jornada trágica y desmoralizadora para la flota de la Unión. Entrada la noche, el USS Monitor, un innovador navío acorazado construido para la Unión,
al mando del teniente John Lorimer Worden, llegó a Hampton Roads. Este
acorazado nordista se había despachado con premura hacia Hampton Roads
para que protegiera a la flota de la Unión y evitara que el CSS Virginia amenazase a las ciudades unionistas.
"El curso de
los acontecimientos," observó el capitán John A. Dahlgren, "depende de
la resistencia que demuestre el nuevo USS Monitor y de su llegada a
tiempo."
9 de marzo de 1862 — el Monitor traba combate con el Virginia
A la mañana
siguiente, el 9 de marzo de 1862, tras someterse a reparaciones, el CSS
Virginia volvió para acabar con el USS Minnesota que se encontraba
encallado. Los confederados hallaron que el recién llegado USS Monitor
les cerraba el paso. El comandante de la embarcación confederada más
tarde lo describiría como "poco más que una cajita de bombones encima de
una balsa."
Tras combatir
durante horas a corta distancia, ninguna de las dos naves consiguió
derrotar a la otra. El pequeño y ágil USS Monitor sobrepasaba la
capacidad de maniobra del CSS Virginia, sin embargo ninguno de los dos
barcos logró infligir daños de importancia al adversario. Finalmente el
CSS Virginia se retiró dejando al USS Monitor y al resto de la flota
nordista en posesión del "campo de batalla". Ambos bandos se adjudicaron
la victoria.
Primavera de 1862 — empate en Hampton Roads
Los dos meses
siguientes, el CSS Virginia llevó a cabo varias incursiones en Hampton
Roads con el objetivo de empujar al USS Monitor a un combate abierto. La
mayor parte de los días, el CSS Virginia seguiría el curso del río
Elizabeth hasta las fortalezas confederadas de la isla Craney o Sewell's
Point. En la otra orilla de Hampton Roads, el USS Monitor y gran
cantidad de buques de la Unión esperaban a cualquier barco confederado que se aventurase hacia Fort Monroe.
El plan de la Unión
consistía en enfrentarse al CSS Virginia en aguas elegidas por la misma
Unión. El USS Monitor había recibido instrucciones del presidente de
evitar el combate directo a no ser que fuera estrictamente necesario. El
Departamento de la Armada de la Unión
había contratado varios vapores de grandes dimensiones con el único
objeto de arrollar al CSS Virginia. Esperarían que el barco confederado
se adentrase en aguas más profundas donde los vapores tratarían de
arrollar y "cabalgar" la cubierta sumergida del CSS Virginia con la
esperanza de mandarlo a pique.
En dos
oportunidades el CSS Virginia llegó a aventurarse en Hampton Roads
tratando de incitar al USS Monitor a una batalla. El reto quedó sin
respuesta debido a las órdenes del presidente de la Unión.
La que
seguramente constituyó la batalla naval más esperada de su tiempo no
llegó a materializarse. El USS Monitor y el CSS Virginia no volvieron a
enfrentarse.
Acontecimientos
habidos en los territorios adyacentes a Hampton Roads obligaron a los
confederados a retirarse de la zona de Norfolk. En la retirada de
Norfolk y Portsmouth, el 10 de mayo de 1862, la dotación del CSS
Virginia no tuvo alternativa. El comandante Josiah Tattnall comprendió
que su barco tenía demasiado calado como para poder remontar el río
James hasta Richmond y que tampoco había posibilidad de escapar de
Hampton Road burlando a la flota de la Unión que estaba apostada frente a Fort Monroe a la expectativa de un intento semejante.
Para evitar
caer en manos enemigas, en las primeras horas del 11 de mayo de 1862,
Tattnall ordenó encallar al CSS Virginia en la isla Craney e
incendiarlo. Después de una hora ardiendo violentamente, las llamas
alcanzaron la bodega de municiones y el buque quedó destruido en medio
de una gran explosión.
Impacto sobre
el arte de la guerra navalEl profundo impacto de la batalla en la guerra
naval quedó resumido por el capitán Levin M. Powell, del USS Potomac,
en una carta desde Veracruz: "La noticia del combate entre el USS
Monitor y el CSS Merrimac ha suscitado aquí un hondo sentimiento entre
los profesionales de la flota aliada. Reconocen el hecho, expresa o
tácitamente, de que la guerra naval se orienta ahora en otra dirección y
que las magníficas fragatas y barcos -que hace un mes creíamos capaces
de aniquilar en media hora cualquier cosa que flotase- han quedado
menguadas en sus proporciones, y que la confianza que una vez
depositamos en ellos ha quedado tocada a la vista de estos
acontecimientos impresionantes". Como el capitán Dahlgren dijo: "Ahora
llega el reinado del hierro y los barcos blindados han de tomar el lugar
de los de madera".
Destino y legado de los dos acorazados
Después de la
batalla de Hampton Roads, ninguno de ambos navíos desempeñó un papel
importante en la guerra y ninguno perduró más allá de 1862.
El CSS
Virginia fue el único barco de su clase y tuvo una vida corta previa a
su destrucción. Cuando los confederados se retiraron de los astilleros
Gosport en mayo de 1862, el CSS Virginia resultó tener demasiado calado
para la navegación del río James. Para evitar su captura, el barco fue
destruido por su propia dotación frente a la isla Craney el 11 de mayo
de 1862. Más de diez años después del cese de las hostilidades, el 30 de
mayo de 1876, los restos del CSS Virginia se transportaron a los
astilleros de Portsmouth donde se desguazaron.
Partes del CSS
Virginia, incluyendo su coraza, ancla y cañones se exhibieron durante
años en los astilleros navales de Norfolk, en Portsmouth, y en el
Mariner's Museum, en Newport News (Virginia). El ancla del CSS Virginia
se encuentra en los jardines del Museo de la Confederación, creado en Richmond (Virginia) en 1890.
El USS Monitor
fue el prototipo de los barcos de la clase monitor. Se construyeron
muchos más, incluyendo monitores fluviales, que desempeñaron papeles
clave en batallas sobre el río Mississippi y el río James. Sin embargo,
aunque su diseño demostró adaptarse perfectamente a los combates
fluviales, su bajo perfil y su pesada torreta lo hacían casi incapaz de
navegar en aguas turbulentas. Esto probablemente fue lo que provocó el
prematuro naufragio del USS Monitor original, en diciembre de 1862
cuando se inundó y se fue a pique frente al cabo Hatteras (Carolina del
Norte), en el Océano Atlántico. En 1973 se localizó el lugar del
naufragio.
Nombres históricos:
Merrimack
El nombre del barco al servicio de la Confederación
en la batalla de Hampton Roads ha sido una reiterada fuente de
confusión. Fue reconstruido y habilitado como barco de la flota
confederada bajo el nombre de CSS Virginia. No obstante, la Unión prefirió referirse a él por su nombre anterior, "Merrimack". Quizá debido a la victoria ulterior de la Unión,
la historia de los Estados Unidos normalmente da cuenta de la versión
unionista del nombre. Sin embargo, algún tiempo después, el nombre se
acortó eliminando la "-k" final. De ahí que se hable de "la batalla del
USS Monitor y el Merrimac".
El acorazado confederado
La
pequeña comunidad de Montgomery County (Virginia), cercana al lugar
donde se forjó el hierro para el barco confederado, se conoce
actualmente como Merrimac (Virginia). Parte del hierro extraído allí y
empleado en el blindaje del CSS Virginia se exhibe en los astilleros de
Norfolk, en Portsmouth. Otros elementos se encuentran en exhibición en
el Mariner's Museum de Newpot News y en el Museo de la Confederación en Richmond, donde se ha conservado el ancla muchos años.
La Exposición de Jamestown de 1907
La Exposición
de Jamestown fue una de las muchas exposiciones mundiales que estaban
en boga en los Estados Unidos a principios del siglo XX. Tuvo lugar del
26 de abril al 1 de diciembre de 1907 en Sewell's Point. Conmemoraba el
tricentenario de la fundación de la colonia de Jameston.
Una de las
atracciones con más éxito de la feria era la recreación de la batalla de
Hampton Roads que había tenido lugar cuarenta años antes en un lugar
que podía verse desde el emplazamiento de la exposición. El exterior del
Edificio Merrimac-Monitor se asemejaba a un buque de guerra mientras
que el interior contenía una enorme descripción de la batalla.
El Monitor-Merrimac Memorial Bridge Tunnel
En 1992, el Departamento de Transportes de Virginia terminó la construcción de un puente de 7,4 km (4,6 mi)
que cruzaba Hampton Roads: el Monitor-Merrimac Memorial Bridge Tunnel.
Este viaducto de la carretera interestatal 664 llega a pasar muy cerca
del lugar donde ocurrió la batalla. Costó 400 millones de dólares e
incluye un túnel de cuatro carriles que mide 1.460 m (4.800 p), dos islas artificiales y 5,1 km (3,2 mi)
de pares de pilones de soporte. La circulación de vehículos que se
dirige al norte tiene vistas excepcionales al lugar histórico de la
batalla.
Redescubrimiento
y exhibición del USS MonitorDespués de descansar en el lecho marino
durante 111 años, un equipo de científicos localiza en 1973 el pecio del
USS Monitor. Los restos del barco se hallaron a 16 millas (26 km) del cabo Hatteras, sobre un fondo arenoso y relativamente plano a una profundidad de 73,2 m
(240 p). El casco del USS Monitor se encontraba boca abajo, con la
cubierta reposando sobre su torreta desplazada. En 1987, el lugar fue
declarado National Historic Landmark, el primer naufragio en recibir tal
distinción.
Debido al
grave deterioro del USS Monitor se hizo crucial recuperar a tiempo, los
elementos y componentes más significativos del barco. Desde entonces,
con el concurso de tecnologías nuevas, centenares de elementos frágiles,
incluyendo la torreta y sus dos cañones Dahlgren, un ancla, su máquina
de vapor y hélice, han sido recuperados y transportados a Hampton Roads.
El
Centro USS Monitor es una de las visitas más populares del Mariner's
Museum de Newport News, donde también se encuentran piezas del CSS
Virginia
Escala 1:200 Marca: Modelismo y Maquetas (Score 7/10)
Escala 1:200 Marca: Modelismo y Maquetas (Score 7/10)
Escala 1:700 Marca: Kombrig (Score 9/10)
Escala 1:200 Marca: Plastix (Score 2/10)
El monitor Huáscar es un buque de guerra del siglo XIX de destacada
participación en la Guerra del Pacífico. Fue construido en el Reino
Unido en 1864 por orden del gobierno peruano y sirvió en la Marina de
Guerra del Perú hasta el 8 de octubre de 1879, día en que fue capturado
por la escuadra chilena en el combate naval de Angamos. El Huáscar
sirvió activamente en la Armada de Chile hasta 1897, año en que fue dado
de baja. Actualmente sirve como museo flotante en el puerto chileno de
Talcahuano. Es una de las pocas naves de guerra de su época que aún
permanece a flote.
Construcción y puesta en servicio
En 1864, Perú se encontraba en una delicada situación diplomática con
España, la cual desembocaría posteriormente en la guerra
Hispano-Sudamericana. La crisis se vio agravada debido a que las
unidades de la marina de guerra peruana no eran capaces de enfrentarse
directamente con la fuerza naval española. Esta circunstancia motivó al
gobierno de Juan Antonio Pezet a encargar en Inglaterra la construcción
de nuevos buques de guerra para reforzar su escuadra.
El día 12 de agosto de 1864 se firmó en Birkenhead, Reino Unido, el
contrato de construcción de una nueva nave de guerra, entre el capitán
de navío José María Salcedo, en representación del gobierno peruano, y
el astillero Laird & Brothers. El valor contractual fue de 71.000
libras esterlinas sin incluir artillería, siendo el costo total de
81.247 libras esterlinas, unos 406.325 soles de plata de la época. El
plazo inicial de entrega fue de 12 meses.
El astillero asignó a la nueva construcción el número 321. El diseño de
la nave estuvo a cargo de Cowper Phipps Coles, oficial de la Marina Real
Británica, tristemente célebre por otro de sus diseños, el del HMS
Captain. Tanto la maquinaria propulsora como las calderas fueron
provistas por la compañía Penn e Hijos, mientras que la artillería
estuvo a cargo de la firma Armstrong y Cía. El nuevo buque fue lanzado
el 7 de octubre de 1865, siendo bautizado como Huáscar en honor a uno de
los hermanos de Atahualpa, último Inca del imperio e hijo del Inca
Huayna Cápac.
Dimensiones principales:
Las dimensiones principales del monitor Huáscar son: 59,4 m de eslora
(largo), 10,6 m de manga (ancho) y 4,5 m de calado (profundidad). La
carena tiene un tonelaje de 1.100 B.O.M. y un desplazamiento total
(incluyendo combustible, agua dulce, armamento, municiones, víveres y
tripulación) de aproximadamente 1.745 t en máxima carga.
El casco, construido en hierro remachado, está dividido
longitudinalmente en cinco compartimentos estancos, por cuatro mamparos
del mismo material de 15 mm (5/8 de in) de espesor. El Huáscar tiene dos
cubiertas: la cubierta principal, que se eleva 1,37 m (4,5 ft) sobre la
línea de flotación de máxima carga; y la segunda cubierta, que se
encuentra aproximadamente 2,5 m por debajo la cubierta principal. La
proa del Huáscar cuenta, como era costumbre en los diseños de fines del
siglo XIX, con un espolón. La forma de la popa es de crucero. El casco
fue considerado como "muy maniobrable", para los estándares de la época,
siendo capaz de completar un giro de 180° en 2 minutos y 0,3 segundos.
Superestructura y acomodaciones:
La superestructura del monitor estaba compuesta originalmente por (de
proa a popa): el castillo de proa, el mástil trinquete (trípode), la
torre de artillería, la torre de mando de forma hexagonal, la chimenea
telescópica de 8 metros de altura, el mástil mayor y el castillo de
popa. Para evitar el embarque de agua en mar gruesa, la cubierta
principal contaba con falcas metálicas rebatibles, las cuales se abrían
al momento de usar la torre de artillería.
El Huáscar cuenta con dos salas de gobierno o puentes de mando: la sala
de gobierno principal que está ubicada en la cubierta principal a proa
del castillo de popa y la sala de gobierno de combate situada en la
segunda cubierta bajo la torre de mando o conning-tower. Las
acomodaciones de la oficialidad se encuentran en la segunda cubierta a
popa del mástil mayor. Las acomodaciones del resto tripulación se
encuentran en la segunda cubierta a proa de la torre de artillería.
También en la segunda cubierta, pero a popa de la sala de gobierno de
combate, se encuentra la cocina.
Armamento:
El armamento principal del Huáscar se encuentra alojado en la torre de
artillería, conocida como torre Coles, la cual está situada sobre la
cubierta principal entre el castillo de proa y la torre de mando. La
torre es de forma cilíndrica con un diámetro de 6,7 m (22 ft) y un peso
de 37 toneladas. El armamento de la torre estaba compuesto originalmente
de dos cañones de ánima rayada Armstrong, de avancarga, de 254 mm (10
in) capaces de disparar proyectiles de aproximadamente 136 kg (300 lb)
de peso. Cada cañón pesaba 12,5 toneladas.
La torre descansa y gira sobre una senda de roletas ubicada en la
segunda cubierta. Tiene además un eje guía (pinzote) fijo que gira sobre
un tintero empernado a la quilla. Originalmente la ronza de la torre
era manual y necesitaba el esfuerzo de 16 hombres y 15 minutos para
cubrir todo el campo de tiro. Debido a lo alto del castillo de proa y
las estructuras situadas tras la torre de artillería, el campo de tiro
de la torre está limitado a 138º por cada banda (los ángulos muertos son
de 64° y 20° a popa y proa respectivamente).
Como armamento secundario el Huáscar posee dos cañones rayados Armstrong
de 120 mm (5 in) capaces de disparar proyectiles de aproximadamente 18
kg (40 lb) ubicados en las bandas de babor y estribor respectivamente y
un cañón rayado Armstrong de 76 mm (3 in) capaz de disparar proyectiles
de aproximadamente 5,5 kg (12 lb) ubicado en popa bajo el castillo. El
Huáscar contaba además, durante la guerra del Pacífico, con una
ametralladora Gatling de 11 mm (calibre 44) instalada en la cofa del
palo mayor.
Armamento:
El armamento principal del Huáscar se encuentra alojado en la torre de
artillería, conocida como torre Coles, la cual está situada sobre la
cubierta principal entre el castillo de proa y la torre de mando. La
torre es de forma cilíndrica con un diámetro de 6,7 m (22 ft) y un peso
de 37 toneladas. El armamento de la torre estaba compuesto originalmente
de dos cañones de ánima rayada Armstrong, de avancarga, de 254 mm (10
in) capaces de disparar proyectiles de aproximadamente 136 kg (300 lb)
de peso. Cada cañón pesaba 12,5 toneladas.
La torre descansa y gira sobre una senda de roletas ubicada en la
segunda cubierta. Tiene además un eje guía (pinzote) fijo que gira sobre
un tintero empernado a la quilla. Originalmente la ronza de la torre
era manual y necesitaba el esfuerzo de 16 hombres y 15 minutos para
cubrir todo el campo de tiro. Debido a lo alto del castillo de proa y
las estructuras situadas tras la torre de artillería, el campo de tiro
de la torre está limitado a 138º por cada banda (los ángulos muertos son
de 64° y 20° a popa y proa respectivamente).
Como armamento secundario el Huáscar posee dos cañones rayados Armstrong
de 120 mm (5 in) capaces de disparar proyectiles de aproximadamente 18
kg (40 lb) ubicados en las bandas de babor y estribor respectivamente y
un cañón rayado Armstrong de 76 mm (3 in) capaz de disparar proyectiles
de aproximadamente 5,5 kg (12 lb) ubicado en popa bajo el castillo. El
Huáscar contaba además, durante la guerra del Pacífico, con una
ametralladora Gatling de 11 mm (calibre 44) instalada en la cofa del
palo mayor.
Sistema de propulsión:
Su sistema de propulsión es mixto, máquina a vapor y vela. La máquina de
vapor es del tipo Maudslay (horizontal, de dos cilindros). Cada
cilindro tiene un diámetro de 1,37 m (54 in) y una carrera de 914,4 mm
(3 ft). Esta máquina era capaz generar 1,23 MW (1.650 HP) a 78
revoluciones por minuto. La máquina principal hace girar una hélice de
cuatro palas de 4,49 m (14 ft 9 in) de diámetro y 5,41 m (17 ft 9 in) de
paso. Este sistema propulsor le permitió alcanzar al Huáscar, en el
viaje de prueba (sin cañones, sin provisiones a bordo y cargando
solamente 100 toneladas de carbón en las carboneras), una velocidad
máxima de 12,25 nudos.
Cada cilindro descarga a condensadores independientes en los cuales se
mezclaba el vapor de descarga con el agua de mar para producir la
condensación. Este proceso suple las pérdidas de agua de alimentación a
medida que se consumía la que se almacena en el doble fondo. El vacío es
producido por una bomba de aire situada inmediatamente debajo del
condensador, la cual es accionada por un vástago acoplado directamente
al émbolo de la máquina motriz. Al eje cigüeñal de la máquina motriz van
conectadas cuatro bombas de tronco accionadas por excéntricas, dos de
las cuales son bombas de agua salada para él condensador y dos de
achique de sentinas.
El departamento de calderas tiene cuatro calderas horizontales, dos de
cuatro fogones y dos de tres que trabajan a una presión máxima de 172,3
kPa (25 psi). Su alimentación se efectúa por medio de una máquina de
múltiple propósito situada en el mismo departamento.
El aparejo del monitor era de bergantín con el trinquete en forma de
trípode, según patente del capitán Coles para facilitar el movimiento y
manejo de los cañones en la torre. En junio de 1879, Grau decidió que en
el Callao al Huáscar se le retire el trinquete para así poder aumentar
el arco de fuego.
Viaje inaugural:
El monitor Huáscar zarpó desde Birkenhead el 17 de enero de de 1866,
comandado por José María Salcedo, quien supervisó la construcción del
buque por parte de la armada peruana. El viaje estuvo plagado de
dificultades y marcado por serias diferencias entre Aurelio García y
García (comandante de la fragata Independencia) y José María Salcedo
(nombrado jefe de la división naval de blindados).
El 20 de enero, el Huáscar enfrentó un fuerte temporal que lo obligó a
recalar en el puerto francés de Brest el día 23 del mismo mes. Una vez
en Brest se reagrupó con la fragata Independencia y el vapor inglés
Thames (fletado por el gobierno peruano). El convoy zarpó, en cruce del
Atlántico, el día 24 de febrero. En la víspera del zarpe, se produjo un
intento de amotinamiento, el cual terminó con 5 tripulantes ingleses
heridos de bala. Durante el viaje, el 28 de febrero, la Independencia
colisionó en alta mar con el Huáscar, cuya máquina se había detenido sin
notarlo el oficial de guardia. El convoy arribó en Río de Janeiro
(Brasil) el 1 de abril. El Huáscar entró al dique de Río de Janeiro por 5
días para reparar su hélice. El capitán Salcedo recibió una fuerte
reprimenda por parte del ministro plenipotenciario peruano Benigno Vigil
a sugerencia de la oficialidad del Huáscar. Dieciocho tripulantes del
Huáscar desertaron durante su estadía en Rio de Janeiro.
El convoy zarpó otra vez rumbo al Estrecho de Magallanes el 29 de abril,
produciéndose nuevamente un motín antes del zarpe. Esta vez el motín
terminó con un condestable inglés herido en la cabeza y arrojado a
tierra. El 5 de mayo, el Huáscar capturó al bergantín español Manuel que
se dirigía a Montevideo, el cual fue posteriormente incendiado. Al día
siguiente el monitor capturó al velero Petita Victorina, el cual fue
dotado con tripulación y enviado a Chile. El 24 de mayo el convoy, junto
con la corbeta estadounidense USS Dacotah, ingresó al Estrecho de
Magallanes. Al día siguiente el convoy creció aún más al unirse con la
corbeta América. En Punta Arenas, el convoy repostó carbón desde una
barca prusiana y zarpó rumbo a Ancud (Chiloé, Chile) el 29 de mayo. En
la medianoche los buques fueron azotados por una tempestad que hizo
perder al Huáscar su lancha auxiliar a vapor.
El convoy arribó finalmente en Ancud el 6 de junio de 1866, donde se
reunió con el resto de la escuadra chileno-peruana junto a la que
continuó su viaje hacia Valparaíso el día 11 de junio. Esa misma noche,
la flotilla enfrentó mal tiempo y el Huáscar debió remolcar a la
Apurímac durante 5 horas.
Una vez arribada la escuadra a Valparaíso, el capitán Salcedo fue
removido de su cargo por orden del gobierno peruano y reemplazado por el
capitán de fragata norteamericano David McCorkle, nombrado por el nuevo
jefe de la Escuadra John Tucker. El Huáscar permaneció una larga
temporada en Valparaíso debido a que se preparaba una campaña contra la
escuadra española y a que se temía una incursión de esta escuadra desde
el Atlántico. Tucker renunció el 15 de marzo de 1867, mientras el
Huáscar era carenado en el dique de Valparaíso. Tras su renuncia, el
gobierno peruano designó como nuevo comandante al capitán de fragata
Alejandro Muñoz, quien permaneció en Valparaíso hasta que el estallido
de la guerra civil peruana provocó la renuncia del presidente Mariano
Ignacio Prado en enero de 1868. El gobierno entrante ordenó al Huáscar
navegar hacia el Perú, arribando por primera vez al puerto de El Callao
el 2 de febrero de 1868. El nuevo gobierno del general Pedro
Díez-Canseco nombró como nuevo comandante al capitán de fragata Miguel
Grau, quien asumió el mando el día 26 de febrero del mismo año.
Combate Naval de Pacocha - Sublevación del Huáscar (1877):
El 6 de mayo de 1877 seguidores del caudillo Nicolás de Piérola se
sublevaron en contra del gobierno del general Mariano Ignacio Prado
tomando el control del Huáscar. El mando de la nave fue tomado por el
capitán de corbeta Germán Astete. El 9 de mayo el Huáscar interceptó dos
buques de bandera británica de la Pacific Steam Navigation Company lo
cual hace que la escuadra británica del Pacífico se involucre en el
conflicto. El día 28 de mayo de 1877 la escuadra del Perú al mando de
Juan Guillermo More Ruiz enfrenta al blindado en el combate de Punta
Pichalo sin poder capturarlo. Al día siguiente el buque es confrontado
por la escuadra británica del Pacífico, al mando del contraalmirante
Algernon Frederick Rous De Horsey en el combate naval de Pacocha con
idéntico resultado. El Huáscar por su parte se hizo célebre en esta
acción al convertirse en el primer barco en la historia naval en evadir
el ataque de torpedos autopropulsados. El día 31 de mayo de 1877, tras
intentar en vano que el resto de la escuadra peruana se uniera a la
sublevación, la tripulación rebelde decidió rendirse en el puerto de
Iquique.
Se conoce como Combate de Pacocha al enfrentamiento naval
que tuvo lugar el 29 de mayo de 1877 entre la escuadra británica del Pacífico y
el buque rebelde peruano Huáscar.
La escuadra británica estaba en busca del Huáscar, cuando lo
avistó el 29 de mayo de 1877 a las 13:00. El Huáscar se dirigía a tierra cuando
el HMS Amethyst le cerró el paso y a las 14:11 el HMS Shah le lanzó un cañonazo
para ponerlo al habla. El contraalmirante De Horsey envió al teniente Rainier
para que comunique al Comandante del Huáscar, el capitán Astete, que apresará
el buque a consecuencia de actos ilegales que el Huáscar ha cometido contra
súbditos, buques y propiedades británicas, que no procede en nombre del
gobierno peruano, que si se entrega el buque serán respetadas la libertad de
todos a bordo y desembarcados en un sitio neutral, en donde desee el
comandante, pero en caso contrario, el Huáscar será tratado como buque pirata.
El teniente Rainier regresó con la respuesta que el Presidente del Perú estaba
a bordo, que el Huáscar no ha cometido ningún acto ilegal y que no arriarían la
bandera.
El combate empezó a las 15:06 con los disparos del HMS Shah,
seguidos por el del HMS Amethyst tres minutos después. Era en momentos que el
Huáscar trataba de alcanzar el poco fondo frente a Ilo (Pacocha) aprovechando
su menor calado, pero el Amethyst se movió para impedirlo y el fuego se abrió a
mil yardas. Piérola arengó a su tripulación, jóvenes entusiastas sin mayor
experiencia marina, con "Ya la revolución ha terminado, ahora no somos
sino unos peruanos a quienes nos ha tocado en suerte defender el honor de
nuestro pabellón y el de América entera". El coronel Marcelino Varela y el
teniente coronel Espinosa, presos con centinela de vista en un camarote,
solicitaron que se les concediera un puesto cualquiera para participar en la
lucha, por lo cual recibieron aplausos y abrazos de sus adversarios políticos.
El Huáscar era un blanco muy difícil de acertar pues sólo
tenía 3 pies fuera del agua se mantuvo pegado a la costa y por esto el Shah,
debido a su mayor calado, tuvo que mantenerse lejos e impedido de usar sus
cañones. Astete esperaba que el Shah fuera en su persecución para hacerlo
encallar, algo similar a lo ocurrido entre el BAP Independencia y la Goleta
Covadonga dos años después. Desde la población, hubo algunos tiros de fusil por
fuerzas gobiernistas, aunque cesaron al poco tiempo al darse cuenta de los
serio de la agresión británica.
Los tiros más certeros fueron del HMS Amethyst, pero ninguno
de estos pudo perforar el blindaje del Huáscar. Recién a las 16:36, el Huáscar
dispara contra el Amethyst. Previamente, el Shah había disparado dos andanadas
de estribor accionados eléctricamente al Huáscar.
Debido a su poca efectividad en los tiros, el Huáscar
intentó usar su espolón contra los buques británicos alrededor de las 17:00,
pero la buena maniobrabilidad de éstos, impidió que tuviera éxito.
A las 17:13 pm el Shah y el Huáscar estaban tan cerca, que
el buque británico empleó su ametralladora Gatling y se hizo vivo fuego de
fusilería entre ambos buques. Al minuto de eso, aprovechando que el Huáscar
presentaba su costado, el Shah le disparó un torpedo Whitehead, pero el buque
peruano puso su popa para esquivarlo.
Los fuegos cesaron a las 17:45, cuando ya estaba
oscureciendo y el Huáscar estaba pegado a tierra y en línea con la población.
Luego, a las 21 se envió dos lanchas armadas con torpedos de
bastón, para golpear al Huáscar y hundirlo, pero regresó a las 3:30 sin haberlo
encontrado. Entonces, el Shah se dirigió al Puerto de Quilca y el Amethyst a
Mollendo. A las 19:00 del 30 de mayo, el Amethyst fue a Quilca y llevó la
noticia de que el Huáscar estaba en Iquique, dirigiéndose allá la escuadra
británica. A las 20:00 del 31 de mayo, se destacó nuevamente a las lanchas
torpederas cuando el Shah estaba a 7 millas de Iquique, pero el Amethyst le
comunicó que el Huáscar ya se había entregado a la escuadra peruana, con lo que
se lanzaron cañonazos y cohetes de señales para que retornen las lanchas. El 1
de junio, la escuadra británica se encontró con la escuadra peruana y se
saludaron mutuamente.
Después, el Shah se dirigió a Panamá y el Amethyst a Valparaíso.
Durante el combate, el Shah disparó 237 proyectiles y el
Amethyst 190, pero ninguno fue eficaz porque no eran proyectiles Palliser, que
en esa época eran los únicos que podían perforar el blindaje del buque. Los
cañones de 9 pulgadas del Shah podían perforar un blindaje de hierro de 9,5
pulgadas a mil yardas, mientras que los cañones de 7 pulgadas, podían perforar
un blindaje de hierro de 7,5 pulgadas a mil yardas, mientras que los cañones de
64 libras podían perforar un blindaje de 4,5 pulgadas a una distancia muy
cercana, pero las distancias durante el combate fueron entre 100 y 2.000
yardas, y debido a que los buques británicos tenían que moverse para evitar ser
blancos de los tiros del Huáscar, sus tiros no tuvieron la suficiente puntería
y potencia para causar daños.
El Huáscar recibió el impacto de unos 60 disparos, pero
ninguno de consideración debido a la protección de su blindaje. Un proyectil de
9 pulgadas perforó una plancha de blindaje de 3,5 pulgadas arriba de la línea
de agua, causando la muerte del corneta Ruperto Bejar. Otro proyectil de 7
pulgadas chocó en la torre giratoria pero sólo perforó 3 pulgadas del blindaje
de 5,5. Debido a que el Huáscar no tenía artilleros, sólo jóvenes
revolucionarios sin experiencia previa en el combate, no acertaron tiros, sólo
uno de 40 libras que dio en la arboladura del Shah, pero el Huáscar si fue bien
gobernado, a pesar que los proyectiles británicos habían cortado los guardines
del timón, algo que volvió a suceder en el Combate naval de Angamos.
Este combate fue la primera y única vez que un buque de la
escuadra peruana pudo salir airoso en un combate contra buques de la Royal
Navy.
Fue importante porque fue la primera vez que se utilizó un
torpedo móvil Whitehead, que luego utilizaron los rusos durante la Guerra
Ruso-Turca de 1877. En esas ocasiones fue inútil este torpedo, pues en el día
era fácil esquivarlos, tan fácil como los buques británicos evitaron el espolón
del Huáscar, aunque los rusos lograron hundir al vapor turco Intibah. La
primera vez que se utilizó exitosamente contra un buque de guerra fue en una
acción nocturna, paradójicamente el Huáscar fue testigo del hecho, cuando se
hundió al Blindado Blanco Encalada en 1891, al que le lanzaron 5 torpedos,
acertándole el último. El Huáscar también intentó utilizar torpedos móviles
durante la Guerra del Pacífico, pero fue el sistema Lay, que era dirigido
eléctricamente y nunca tuvo aplicación exitosa.
El combate también probó la ineficiencia de los cruceros
ingleses, por más que tuvieran una tripulación bien entrenada, que en conjunto
era superior a la del Huáscar (837 hombres versus 179), ventaja en cañones
potentes y ataque por dos flancos a la vez. El Huáscar los hubiera derrotado
con artilleros eficientes y no entusiastas jóvenes rebeldes. Se demostró que
era necesario que estos tipos de cruceros tengan alguna protección blindada,
dándose origen a los llamados cruceros protegidos, aunque fueron Chile y
Francia los primeros en tener este tipo de barcos.
Guerra del Pacífico (1879-1883):
Desde 1878, el Huáscar era comandado por el capitán de fragata Gregorio
Pérez y, aunque el monitor estaba en condiciones de navegar, se
encontraba desartillado y con su marinería sin entrenamiento. El día 24
de marzo de 1879, tras la declaración de guerra y la ocupación de
Antofagasta, Miguel Grau Seminario, quien era hasta entonces diputado
por Paita en el congreso peruano, fue nombrado como nuevo comandante del
Huáscar, asumiendo el mando el 28 de ese mes.
Bajo el comando de Grau el monitor Huáscar se tranformó en la nave de
más destacada participación de la escuadra de la marina de guerra del
Perú durante la guerra del Pacífico. Las correrías del Huáscar
mantuvieron en jaque a la escuadra y al gobierno chileno durante seis
meses (5 de abril - 8 de octubre de 1879). Entre las acciones más
destacadas del Huáscar se cuentan: el combate naval de Iquique (21 de
mayo de 1879), el primer combate naval de Antofagasta (26 de mayo de
1879), la captura del vapor Rímac (23 de julio de 1879) y el segundo
combate naval de Antofagasta (28 de agosto de 1879).
Estas acciones detonaron una crisis en el gobierno de Chile que provocó
la caída del contralmirante Juan Williams Rebolledo. Chile debió
movilizar seis buques de su escuadra, incluyendo sus dos blindados, para
poder capturarlo. Fue interceptado en Punta Angamos, el 8 de octubre de
1879. Tras una hora y media de intenso combate, y a pesar de los
intentos de hundir la nave por parte de su tripulación, el monitor
Huáscar fue capturado por por la Armada de Chile. De un total de 204
tripulantes 33 resultaron muertos (incluido su comandante Miguel Grau) y
27 resultaron heridos.
Durante el combate naval de Angamos el Huáscar sufrió serios daños entre
lo que se destacan los causados por dos impactos directos en la torre
Coles. Estos impactos causaron la perforación de 4 planchas de hierro y
forro de teca y la fijación de la torre paralizando la ronza. El cañón
de babor sufrió un impacto en el muñón izquierdo, que lo desmontó y
arruinó los soportes de la cureña y el otro fue afectado en su sistema
de mira. Los cañones fueron desmontados y remplazados por cañones de
retrocarga de 254 mm (10 in). La dotación chilena tuvo serios problemas
con la nueva artillería y se volvió a cambiar por otros de marca Elswick
de 203 mm (8 in) que son con los que cuenta en la actualidad.
Posteriormente a la captura del monitor, éste operó bajo bandera de
Chile durante el resto de la guerra del Pacífico. El Huáscar participó
en acciones como el combate naval de Arica (27 de febrero de 1880) donde
pereció su comandante, Manuel Thomson y el bloqueo al puerto peruano
del Callao, esta vez al mando de Carlos Condell.
Una vez finalizada la guerra, el Huáscar sufrió varias modificaciones.
En 1885 se le instalaron cuatro nuevas calderas en los astilleros Lever,
Murphy & Co. de Caleta de la Barca, (hoy Caleta Abarca), una hélice
nueva diseñada por astilleros Laird Brothers, una nueva chimenea poco
más alta que la original y se renovaron las cajas de humo y las camisas
de la chimenea. La segunda cubierta fue renovada y se cambiaron tablones
en la cubierta principal. También se le reparó el doblefondo y las
máquinas. En 1887 se le instaló una máquina de vapor de dos cilindros
horizontales, construida por la firma Morrison, para mover la torre
Coles.
En mayo de 1888 el Huáscar, al mando de Luis Uribe, fue encargado de
trasladar los restos de los marinos chilenos Arturo Prat, Ignacio
Serrano y Juan de Dios Aldea, fallecidos en el combate naval de Iquique,
desde esta localidad al puerto de Valparaíso.
Correrías del Huáscar:
Las correrías del Huáscar fueron una serie de acciones bélicas del
entonces buque de guerra peruano Huáscar, al mando de Miguel Grau,
(apodado el "Caballero de los mares"), durante guerra del Pacífico.
Estas acciones, que mantuvieron en jaque a la escuadra y al gobierno
chileno durante seis meses, finalizan el día 8 de octubre de 1879, con
la captura de monitor Huáscar por parte de la Armada de Chile en el
combate naval de Angamos.
Antecedentes:
Al inicio de la guerra el Huáscar aunque estaba en condiciones de
navegar, se encontraba con sus cañones desmontados y su marinería sin
entrenamiento.
Desde 1878, el comandante del Huáscar era el capitán de fragata Gregorio
Pérez. El 24 de marzo de 1879, Miguel Grau, que era diputado por Paita
en el congreso peruano, es nombrado comandante del Huáscar, asumiendo el
mando del buque el 28 de marzo. El 10 de mayo de 1879, se formaron 3
divisones navales. La 1ª División, al mando del capitán Miguel Grau,
estaba conformada por el Huáscar, el blindado Independencia y el
transporte Chalaco.
1ª expedición:
El 16 de mayo de 1879, zarpó del Callao el Huáscar junto con la
Independencia, escoltando a los transportes Chalaco, Limeña, Oroya y a
los monitores Manco Cápac y Atahualpa, pero a las pocas horas regresaron
al Callao, porque goteaban las calderas de los monitores, zarpando el
convoy nuevamente el 16 de mayo a medianoche, pero esta vez sin los
monitores. La Limeña es comisionada a Pacocha, a donde arriba el 19,
mientras el resto del convoy arriba a Arica en la noche del 20 de mayo.
Inmediatamente, el Presidente Mariano Ignacio Prado, que había viajado
en el Oroya, ordena al Huáscar y a la Independencia dirigirse al puerto
de Iquique para levantar el bloqueo mantenido por buques de la escuadra
chilena. El día 21 de mayo, tras un combate de más de tres horas, el
Huáscar hunde a la corbeta Esmeralda en el combate naval de Iquique
levantando así el bloqueo del puerto. Esta victoria táctica tuvo un alto
costo ya que, el mismo día, se hunde la fragata Independencia durante
el combate naval de Punta Gruesa.
Por órdenes del Presidente Prado, el 24 de mayo a las 5:30 am, zarpó el
Huáscar de Iquique en dirección a Antofagasta. El 25, a las 6:45 am,
empezó a perseguir un vapor por 4 horas (resultó ser el Itata, que se
dirigía a Tocopilla para remolcar a la goleta Covadonga a Antofagasta)
sin éxito; luego, capturó el pailebot peruano Recuperado, que había sido
capturado por la Esmeralda y se dirigía a Antofagasta, a las que
prendió fuego, salvando a su tripulación antes; se fondeó en Mejillones,
en donde se destruyó 7 lanchas y a la goleta Clorinda. El 26 a las 8:30
am, avistó al transporte Rímac saliendo de Antofagasta, al que dio
inútil caza de 2 horas; regresó al puerto y vio al vapor chileno Itata,
que se dirigía al norte y al que también dio infructuosa caza de 2
horas; luego se dio el primer combate naval de Antofagasta. Volvió al
puerto en la mañana del 27 y cortó el cable submarino. El 28 siguió al
norte y a las 7 am, recuperó a la goleta Coqueta, apresada por la
Esmeralda días antes y la envío a Arica; en Cobija, destruyó las 6
lanchas que habían y zarpó al oeste, capturando a las 2 pm a la barca
Emilia, chilena que usaba bandera nicaragüense, cargada de metales con
destino a Lota y que al mando del teniente 1° Melitón Rodríguez viajó al
Callao.
El Huáscar regresó a Iquique para desembarcar al capitán de fragata
Ramón Freyre, que había sido herido por esquirlas en las piernas,
conjuntamente con el cirujano mayor Santiago Távara, quien le daba
tratamiento médico. Llegó a ese puerto al anochecer del 29 y acordaron
que el Huáscar pasaría la noche en alta mar para retornar a puerto con
la luz del día para recoger a los desembarcados y recibir nuevas
órdenes. Pero cuando el Huáscar regresó a Iquique, avistó en la entrada
del puerto, el 30 de mayo, a los blindados Blanco Encalada y Cochrane, a
la corbeta Abtao y a la cañonera Magallanes. Fue perseguido por el
Blanco y la Magallanes desde las 7 am hasta las 3 pm, pues el Cochrane y
el Abtao se quedaron atrás por falta de carbón, suspendiéndose la
persecución porque el Blanco tenía solo 15 toneladas de carbón y la
Magallanes para dos días de cocina.Mientras el Huáscar puso rumbo a
Pacocha, a las 4:45 pm, en las cercanías de Arica, avistó un vapor,
acercándose ambos a reconocerse y a las 6:20 pm, el Huáscar empieza su
persecución hasta las 7:50 pm, en que se desistió de ella.
El Huáscar continuó a Pacocha, donde cargó carbón el 31 de mayo, tras lo
cual viajó a Arica, fondeando el 1 de junio a las 10:30 am. El 2 a las 8
am, estuvo en Pisagua, donde se reembarcaron el médico Távara y Antonio
Cucalón, que viajaron por tierra desde Iquique. Ahí recibió un
telegrama de Iquique del Presidente Prado, para localizar a las corbetas
chilenas O'Higgins y Chacabuco en altamar cerca a Iquique.
En la madrugada del día 3 de junio, entre Huanillos y Punta Lobos, cerca
a Iquique, el vigía del Huáscar avistó humos sobre la banda de babor.
Grau confundió los humos con las de las corbetas Chacabuco y O'Higgins;
tardó en reconocer al Blanco Encalada. A las 6:15 am, se evaporó la
niebla y con el Blanco Encalada a una distancia de 8 Km, el Huáscar viró
al oeste y luego a Arica, tratando de eludir la persecución a toda
máquina. A las 11:30 am la distancia entre el Blanco y el Huáscar era de
4.700 metros, mientras la Magallanes quedaba retrasada. Para aligerar
al Huáscar, Grau ordenó echar al mar las falúas de estribor. Ambos
blindados no hacían más de 9 nudos. Al medio dia, el Blanco Encalada
abre fuego sobre el Huáscar. Para poder sostener su cadencia de fuego,
el blindado chileno cambiaba constantemente de una banda a otra. Grau se
mantuvo en el rumbo noroeste y pronto sacó ventaja al blindado chileno.
En esos momentos, se resbaló el joven Antonio Cucalón de la cubierta
del Huáscar, que iba como pasajero y cuya caída al mar nadie vio,
llamándose desde entonces "cucalones" a todos los que viajan en
condición indefinida. La persecución se mantuvo hasta medianoche y el
Huáscar pudo ingresar a Arica. Tan pronto como llegaron a Pisagua,
embarcaron a todos los tripulantes que quedaron en Iquique y que habían
hecho el viaje a caballo todo el día y la noche anterior y nuevamente el
Huáscar se hizo a la mar con proa al norte, navegando a 15 millas de la
costa.
El Huáscar entró al Callao el 7 de junio y permaneció en mantenimiento
por casi un mes. Desde el inicio de la comisión el 16 de mayo, se tenía
planeado que los blindados, en este caso, solo el Huáscar, regresaran al
Callao en junio para mantenimiento. Grau aprovecha su estadía en el
Callao para reclutar artilleros experimentados (ingleses y griegos).
2ª expedición:
El Huáscar zarpó del Callao para Arica el 6 de julio, llegando el 8 y
zarpando al día siguiente para Iquique. Ahí se entabló el combate
nocturno de Iquique entre el Huáscar y la cañonera Magallanes en la
madrugada del 10, tras el cual regresó a Arica.
El Presidente Prado recibó en Tacna la noticia del bombardeo de Iquique.
A las 2 am del 17 de julio, el general Prado conferencia con los Miguel
Grau y Aurelio García y García, para realizar una incursión sobre
Antofagasta y capturar los transportes que estaban ahí o estaban por
venir. Tantos buques peruanos como chilenos, surtos en los puertos de
operaciones, solían hacerse a la mar en las noches, regresando a la
mañana siguiente, así pensaban atacar o capturar un transporte frente a
Antofagasta. La corbeta Unión y el Huáscar navegan al sur, alejados de
la costa, con el supuesto de que los 2 blindados chilenos estaban en
Iquique, que resultó falso porque el Cochrane navegaba a Antofagasta.
Habían acordado reunirse frente y lejos de las costas de Mejillones.
En la madrugada del 18 de julio, la Unión avistó al Huáscar frente a
Mejillones, que había interceptado al velero inglés Lady de Vére que
navegaba a Liverpool. Grau se informó a través de este velero, que en
Antofagasta esperaban 3 transportes con tropas y pertrechos provenientes
de Valparaíso. Navegaron juntos toda la mañana y el Huáscar avistó, a
la 1 pm, un vapor que navegaba a rumbo contrario. La Unión lo identificó
como un buque de guerra que navegaba a Mejillones y empezó su
persecución. En un principio se creyó que se trataba de la corbeta
Abtao. La incógnita nave entró a la rada de Mejillones y la Unión se
colocó frente a ella, ofreciendo una de sus bandas lista para descargar
su artillería: lentamente subieron los colores de Francia en la nave de
guerra no identificada. El Huáscar entró a las 4 pm y se identificó a la
nave: se trataba de la cañonera francesa Hugon,[3] proveniente de
Valparaíso.Según los informes que disponía el comandante Grau, se había
tendido el telégrafo de Antofagasta a Mejillones, por lo que se suponía
que al entrar a puerto, la incursión sorpresa se había acabado. Los
buques peruanos se fueron de Mejillones a las 8:00 pm del 18, mientras a
las 10 pm, se recibía en Antofagasta la noticia de la presencia del
Huáscar en Mejillones.
El 19 de julio a las 8 am, frente a Antofagasta, el Huáscar y la Unión
capturan a la fragata Adelaida Rojas, que tenía bandera nicaragüense
pero era chilena. La nave, con carga de 1.700 toneladas de carbón, se
dirige al Callao como presa.
El 20 de julio a las 7:30 am, frente a Chañaral, el Huáscar captura al
bergantín Saucy Jack cargado de cobre y lo envía al Callao. En Chañaral,
el Huáscar incendia 10 lanchas y deja varadas otras 2, mientras que la
Unión arribó a Caldera a las 2 pm.
El 21 de julio, el Huáscar arriba a Huasco y destruye las 4 lanchas
presentes. La Unión fondea a las 6:30 am del 21 en Carrizal Bajo,
incendia 17 lanchas y se reúne con el Huáscar, retirándose al norte a
las 6 pm.
Los buques peruanos regresan a Chañaral el 22 de julio a las 9:50 am.
Mientras la Unión navega a la caleta Pan de Azúcar, el Huáscar captura a
la barca Adriana Lucía, cargada de metales, que enarbolaba ilegalmente
bandera nicaragüense. El Huáscar salió de Chañaral a las 2:30 pm con la
barca, que la envío al Callao. La Unión ingresó a Pan de Azúcar a las 12
del día, destruyó 5 lanchas y se fue a reunir con el Huáscar.
El 23 de julio, el Huáscar junto con la Unión, capturan al transporte Rímac, regresando con su presa a Arica el 25.
3ª expedición:
Al Huáscar se le asignó hundir al blindado Cochrane, que según informes
de inteligencia se hallaban con sus calderas en pésimas condiciones.
Esta noticia no era cierta. El 1 de agosto a las 00:30 am, el Huáscar
zarpa de Arica junto con el transporte artillado Rímac, para atacar al
blindado Cochrane, del cual se decía estaba en Caldera.
En alta mar, se desató una tormenta que obligó a las naves peruanas a
reducir aún más su velocidad, entre 3,5 y 6 nudos, para capear el
temporal. El Rímac rompió las excéntricas de sus máquinas en la
madrugada del 3 de agosto y hubo que pararlas para su reparación
temporal y fue enviada por Grau al Callao, pero previamente, le traspasó
carbón al Huáscar, siendo el primer reabastecimiento en altamar en la
historia de la marina, aunque con buques parados. El Huáscar continuó
sólo.
El 4 de agosto, el Huáscar interceptó a la vapor alemán Ibis de la
Compañía Kosmos que hacía la carrera entre Valparaíso y el Callao. Del
Ibis se informaron que el blindado chileno estaba en Coquimbo. Grau
decidió buscarlo a lo largo de la costa chilena y puso proa a Caldera,
con velocidad entre 4 y 7 nudos. En este puerto, para no ser visto, se
envío un bote con el teniente Fermín Diez Canseco y trajo la informaron
de que sólo estaba el transporte Lamar.
Grau decidió incursionar más al sur en su búsqueda del buque chileno. El
5 de agosto se desató otra tormenta, peor que la anterior, reduciéndose
la velocidad entre 1,5 y 6 nudos. El Huáscar sufrió daños que le
impedirían afrontar con éxito un nuevo combate y hubo que regresar al
norte. El comandante peruano ordenó volver a Caldera en busca del
transporte Lamar. El 6 de agosto, a las 10:30 pm, el Huáscar volvió a
entrar en el puerto de Caldera y permaneció a la vista de los fuertes
del puerto. Encontraron al vapor Valdivia de la PSNC con el vicecónsul
británico a bordo y se confirmó la presencia del Lamar en el puerto; sin
embargo, la búsqueda que duró hasta las 11:30 pm, fue infructuosa y el
Huáscar se retiró del puerto.
A la 1:45 pm del día 7 de agosto, el Huáscar entró en el nuevo puerto de
Taltal; en este puerto reconocieron a las naves neutrales Annie Brener y
Meteore, alemanas; Adelina B, guatemalteca y Coquimbo, inglesa. Grau
ordenó al teniente 2° Enrique Palacios desembarcar para avisar al
gobernador de Taltal la intención del Huáscar de hundir todas las
embarcaciones chilenas a fin de que sus tripulaciones se pongan a salvo.
Al retorno del teniente Palacios, Grau se enteró de la renuncia del
contralmirante Juan Williams Rebolledo a la Comandancia General de la
escuadra de Chile. El teniente 2° Gervasio Santillana llevó los botes
chilenos al lado del Huáscar para su destrucción, pero aparecieron 2
humos en el horizonte. A las 4:00 pm reconocieron al blindado Blanco
Encalada y a un transporte desconocido, que resultó ser el Itata, que
forzaban máquinas. El Huáscar comenzó a escapar rumbo suroeste, hasta
que aprovechando la oscuridad de la noche, hizo rumbo sur y luego, rumbo
al este, para navegar pegado a la costa y navegar al norte,
perdiéndolos de vista a media noche.
El 8 de agosto a las 6 pm, el Huáscar ingresó a Cobija y luego ingresó a
Tocopilla a las 11 pm, sin novedad. El 9 de agosto a las 3 pm, el
Huáscar ingresó a Iquique. Entró a Arica el 10 de agosto a las 2 pm,
escoltando al transporte Oroya desde Iquique.
4ª expedición:
El Presidente Prado le dio a Grau la misión de torpedear al blindado
chileno Blanco Encalada en Antofagasta. Si se lograra hundir al Blanco
Encalada, el transporte Oroya, que viajaba en convoy con el Huáscar,
iría a Arica a remolcar al monitor Manco Cápac a Antofagasta y los 3
buques reunidos intimarían la rendición del ejército chileno. El alférez
de fragata Ricardo Herrera, que viajaba de incógnito en el vapor Ilo de
la PSNC, haría un croquis de la ubicación del Blanco Encalada en
Antofagasta y debía ser recogido al sur de Antofagasta. El Presidente
Prado decidió enviar al Huáscarsobre Antofagasta después de recibir 3
noticias: la limpieza de fondos del Blanco Encalada en Antofagasta, la
información de una próxima invasión chilena y a que no llegaría pronto
la lancha torpedera Herreshoff para Perú. Para tal fin, el Huáscar
utilizaría 2 torpedos Lay que estaban listos en Iquique, pues había uno
más sin preparar en Iquique y 7 más en el Callao. El 22 de agosto a las
3:30 am, salió de Arica el Huáscar en convoy con el transporte Oroya y a
las 8:30 pm fondean en Iquique, recogieron los dos torpedos Lay y
embarcaron los ingenieros Felipe Arancibia (peruano) y Stephen Chester
(norteamericano) para operarlos. Los torpedos fueron izados a bordo en
los pescantes de popa, reemplazando a las falúas del Huáscar y los
buques peruanos zarparon a Antofagasta el 23 de agosto a la 1:45 pm.
A las 3 pm del 24 de agosto, el Huáscar y el Oroya estaban frente a
punta Jara, al sur de Antofagasta, esperando al vapor Ilo. A las 6 pm se
interceptó al Ilo y el alférez de fragata Ricardo Herrera informó que
en Antofagasta estaban la cañonera Magallanes, la corbeta Abtao y los
transportes Limarí y Paquete de Maule, ignorándose el paradero del
blindado Blanco Encalada. Grau ordenó al Oroya que permaneciera en la
boca del puerto vigilante e inició su ingreso al puerto de Antofagasta y
avanzó hasta colocarse, a las 3 am del 25, de 300 a 400 metros del
Abtao y la Magallanes. No podían usar el espolón por la cercanía de los
rompientes, se usarían los torpedos Lay. El torpedo Lay que se lanzó
sobre el Abtao, desde la amura de babor, falló porque su hélice de
propulsión quedó enredada con el cabo para mantenerse en posición.[8] La
corriente llevó el torpedo de regreso al Huáscar y pudo chocar y hundir
al buque peruano, pero el teniente 2° Fermín Diez Canseco se lanzó al
mar desviando su trayectoria y el teniente Carlos de los Heros y el
aspirante de marina Manuel Elías Bonnemaison salieron en un bote a
recoger el torpedo. A las 7:35 am se izaron el bote y el torpedo a las
afueras de Antofagasta, entonces Grau ordenó retirarse del puerto.
El Huáscar y la Oroya, llegaron a Taltal el 26 de agosto, tomaron 9
lachas de las que 6 fueron remolcadas por la Oroya y las otras
destruidas junto con una lancha a vapor, tras lo cual la Oroya hizo
rumbo a Arica, a donde arribó el 29, habiendo abandonado las 6 lanchas
que remolcaba debido al mal tiempo. El 27, el Huáscar estuvo en las
caletas de Blanco Encalada y Cobre, al sur de Antofagasta, entrando
nuevamente a aquel puerto a las 11:00 am del 28 a cortar el cable
submarino, entablándose horas después, el segundo combate naval de
Antofagasta. El Huáscar regresó a Arica, arribando el 31 de agosto, en
donde Grau recibió los pliegos de su ascenso a contraalmirante.
5ª expedición:
El Huáscar estuvo anclado en Arica casi todo septiembre de 1879. Escoltó
al transporte Chalaco para llevar tropas y pertrechos desde Arica a
Iquique entre el 1 y 4 de septiembre, entre el 23 y 24 lo escoltó a
llevar tropas desde Pacocha a Arica y entre el 27 y 28, nuevamente lo
escolta a Iquique.
El 29 zarpó el Chalaco de Arica en dirección a Mollendo escoltado por el
Huáscar y a las 10:30 pm se encuentra con el transporte Rímac escoltado
por la corbeta Unión, que navegaban hacia Arica. El Huáscar deja al
Chalaco y viaja con el convoy a Arica en donde fondean a las 3 am del
30. Grau pasa a tierra donde recibe las instrucciones del Presidente
Prado para su última expedición al sur. Las instrucciones eran: el
convoy conformado por el Huáscar, la Unión y el Rímac navegaran a
Pisagua para desembarcar oficiales y bultos pertenecientes al ejército
boliviano, dirigirse a Iquique, donde el Rímac desembarcaría a la
División Exploradora del ejército peruano, de 1500 plazas, y embarcar
madera para regresar a Arica; mientras el Huáscar y la Unión, ambos al
mando de Grau, viajarían a Tocopilla adonde llegarían de noche para
hundir a alguno de los blindados chilenos o a algún buque chileno si
estuviera allí, para lo cual utilizaría un torpedo Lay, operado por el
norteamericano G. Haight, y si no fuera posible por la claridad de la
noche, Grau debiera cometer entre Tocopilla y Coquimbo todas las
hostilidades posibles; en ningún caso, Grau arriesgaría los buques bajo
su mando.
El 30 de septiembre a las 4:10 am zarparon al sur el Huáscar, la Unión y
el Rímac, arribando a Iquique a las 4 pm y desembarcando la División
Exploradora. El 1 de octubre a las 3:10 am, zarpó el convoy de Iquique
rumbo al norte, pero a las 5:30 am, el Huáscar y la Unión hacen rumbo al
oeste y luego al sur, mientras el Rímac continua a Arica, haciendo
escala en Pisagua. Debido a la claridad de la noche, puesto que hubo
luna llena hasta el 4 de octubre, el convoy no arribó a Tocopilla, sino
continuó viaje al sur. El convoy llega a Sarco, caleta al sur de Huasco,
a las 11 am del 4 de octubre, en donde se apresó y se envío al Callao
al velero Coquimbo, y continuaron al sur. El Huáscar y la Unión llegaron
a Coquimbo a la 1:30 am del 5, enrumbando a Tongoy a las 3:15 am,
adonde recaló a las 11:00 am. En Tongoy, el Huáscar reparó una válvula
de vapor frente a la bahía hasta las 5 pm, navegando luego al norte
junto con la Unión. A las 9 am del 7, el Huáscar se detuvo a 60 millas
de la costa para reparar una avería en sus máquinas, tiempo que
aprovechó para recibir 25 toneladas de carbón de la Unión, que fue
visitada por el contraalmirante Grau. A las 1:10 pm se reinició el viaje
al norte y a la 1:00 am del 8, el Huáscar ingresa a la bahía de
Antofagasta. Horas más tarde se dio el combate naval de Angamos, en
donde el Huáscar fue capturado por la escuadra chilena.
Resumen de presas
Durante sus correrías, ademas de hundir a la corbeta Esmeralda, el Huáscar hizo las siguientes presas:
Bergantín Recuperado, fue incendiado.
Goleta Clorinda, fue incendiada.
Goleta Coqueta, fue remitida al Callao.
Barca Emilia, con metales, fue remitida al Callao.
Bergantín E. Saucy Jack, con metales, fue remitido al Callao.
Barca Adriana Lucía, con metales, fue remitida al Callao.
Bergantín-goleta Coquimbo, fue remitido al Callao.
Transporte Rímac, con escuadrón de caballería, sus caballos, artículos
militares y 400 toneladas de carbón, lo tomó el Gobierno para su
servicio.
Una lancha de carga, la tomó el Gobierno para su servicio.
8 lanchas de carga, se remitieron a Arica a disposición del Gobierno.
Numerosas lanchas destruidas en los puertos de Chile.
Miguel Grau Seminario:
Miguel Maria Grau Seminario (* Piura, Perú, 27 de julio de 1834 - †
Punta Angamos, Bolivia, 8 de octubre de 1879) fue un marino peruano,
almirante de la Marina de Guerra del Perú y destacado patriota peruano.
Es considerado héroe máximo de la Marina de Guerra del Perú y de la nación peruana.
Era hijo del teniente coronel grancolombiano (más tarde nacionalizado
peruano) Juan Manuel Grau y Berrío, natural de Cartagena de Indias, que
llegó al Perú formando parte del ejército del Libertador Bolívar, y de
María Luisa Seminario y del Castillo, piurana de nacimiento. Antes de
entrar a la guerra del Pacífico, logró una curul en el parlamento
peruano como representante por Paita - Piura.
Combate naval de Iquique
El 17 de mayo la flota peruana puso rumbo a Arica, donde desembarcó el
Presidente Prado para dirigir la guerra desde ese puerto peruano. Casi
de inmediato fueron despachados a Iquique el monitor Huáscar y la
fragata Independencia, con instrucciones de levantar el bloqueo de ese
puerto, sostenido por la corbeta chilena Esmeralda, la cañonera
Covadonga y el transporte Lamar.
El 21 de mayo de 1879 el monitor Huáscar al mando del capitán de navío
Miguel Grau , y la Independencia al mando del capitán de navío Juan
Guillermo More Ruiz, ingresaron a la bahía de Iquique y se enfrentaron a
los ya mencionados buques chilenos comandados, respectivamente, por
Arturo Prat Chacón (Esmeralda) y por Carlos Condell de la Haza
(Covadonga). El transporte Lamar izó bandera estadounidense y puso rumbo
al sur, siendo seguido por la cañonera Covadonga que fue perseguida por
la Independencia. Mientras tanto, el Huáscar en Iquique cañoneaba a la
Esmeralda, buque que maniobró para colocarse delante de la población,
ante la imposibilidad de doblegar al enemigo, y ya que el combate se
extendía con gran número de bajas chilenas, el comandante Grau decidió
utilizar el espolón 3 veces. En el segundo ataque al espolón, el
comandante chileno Arturo Prat realiza un abordaje frustrado,
principalmente, por las algarabía del momento y por las importantes
bajas en su tripulación, la Esmeralda tenía varios daños antes del
combate. Prat murió en el intento, pues jamas llego a ver a Grau.
Finalmente logra Grau hundir a la nave chilena, cuyos sobrevivientes,
fueron rescatados por los marinos peruanos. En este combate murió el
teniente primero Jorge Velarde, primer héroe naval peruano de la
contienda.
Mientras tanto, la Independencia conducidad por Moore había encallado en
Punta Gruesa, al sur de Iquique en el afán de espolonear al buque
chileno y tan pronto se percató de esto, el comandante Condell de la
Covadonga, volvió sobre sus aguas y ordenó disparar sobre la fragata
varada dado que aún mantenía su bandera al tope, indicación que seguía
en combate, Condell le disparo seis tiros contra la cubierta poniendo su
nave en el angulo muerto de los cañones peruanos al escorarse la
"Independencia". Cuando la Covadonga vio acercarse al Huáscar y huyó del
lugar, mientras el Huáscar procedía a recoger a los sobrevivientes e
incendiar los restos.
Posteriormente Grau, en un gesto de caballerosidad, escribió a Carmela
Carvajal, viuda del héroe naval chileno Arturo Prat Chacón, comandante
de la Esmeralda, muerto en la cubierta del Huáscar, una carta en la que
elogiaba la actuación de su esposo y le enviaba algunas de sus prendas
personales, entre ellas su espada. A su vez, en la respuesta a esta
carta, la viuda de Prat, agradece tal gesto, asegurando que dada la
hidalguía mostrada por Grau al asociarse a su dolor, ella comprende que
la muerte de su esposo fue consecuencia de la guerra y que de haber
estado en manos del capitán del Huascar, jamás habría tenido lugar.
Combate naval de Angamos
La incapacidad de los mandos navales chilenos frente a las continuas
incursiones del Huáscar fueron motivo de protestas populares,
interpelaciones en el congreso y la censura del gabinete ministerial.
Todo ello se agudizó con la captura del transporte Rímac, luego de lo
cual se produjeron renuncias de ministros y se efectuaron inevitables
cambios en las jefaturas del ejército y la escuadra. Los conductores de
la guerra, ante la imposibilidad de iniciar la campaña terrestre para
invadir el sur peruano, determinaron que el hundimiento del Huáscar era
prioritario e indispensable para llevar a cabo sus planes.
Una de las primeras medidas fue el relevo del contralmirante Juan
Williams Rebolledo en el mando de la Escuadra chilena por el capitán de
navío Galvarino Riveros, quien dispuso que sus buques fueran sometidos a
reparaciones de calderas y carena para limpiar sus fondos y prepararse a
dar caza al Huáscar. Para dicho propósito, elaboraron un plan para
capturarlo, organizando a su escuadra en dos divisiones, la primera,
integrada por el Almirante Blanco Encalada, la Covadonga y el Matías
Cousiño, y la segunda, compuesta por el Almirante Cochrane, el Loa y la
O'Higgins. La idea era tenderle un cerco al Huáscar, en el área
comprendida entre Arica y Antofagasta.
Continuando los acontecimientos, Grau recibió órdenes de zarpar con la
Unión y el Rímac rumbo al sur, con la finalidad de hostigar los puertos
chilenos entre Tocopilla y Coquimbo, en tanto que las dos divisiones
chilenas habían partido hacia el norte en búsqueda del Huáscar llegando a
Arica en la mañana del 5 de octubre, no hallando allí a su objetivo.
El Huáscar, mientras tanto, luego de dejar al Rímac en Iquique, arribó
en compañía de la Unión a la caleta de Sarco. Ahí capturaron a la goleta
Coquimbo, para posteriormente llegar al puerto del mismo nombre y
proseguir hacia el sur, hasta la caleta de Tongoy, localidad cercana al
importante puerto de Valparaíso. Cumplido el objetivo de esta
expedición, Grau y sus naves iniciaron su retorno a aguas peruanas.
Mientras los barcos peruanos navegaban hacia el norte de regreso,
ignoraban los movimientos de los buques chilenos. Las dos divisiones
enemigas avanzaban desde diferentes direcciones, en posición abierta,
dispuestas a cercar a su objetivo.
Al amanecer del 8 de octubre de 1879, el Huáscar fue avistado por la
primera división chilena, lo que obligó a Grau a virar hacia el suroeste
para luego volver al norte, a la máxima velocidad posible tratando de
dejar atrás a sus enemigos. Poco después, el Huáscar y la Unión se
encontraron con la segunda división chilena frente a Punta Angamos. Al
percatarse de que el Huáscar no podría evadir el combate por su escaso
andar, la Unión, de mayor andar, a expresa orden del almirante, se abrió
paso hacia el norte.
Luego, a las 9:40 horas, siendo inevitable el encuentro, el monitor
peruano afianzó su pabellón de combate disparando los cañones de la
torre sobre el Almirante Cochrane a mil metros de distancia. Los
artilleros del monitor eran británicos, y su puntería no era del todo
efectiva. La Covadonga y el Almirante Blanco Encalada en esos momentos
se hallaban a una distancia de seis millas con dirección al Huáscar,
mientras que la O'Higgins y el Loa se dirigían a cortar el paso a la
Unión. El Almirante Cochrane no contestó inicialmente los disparos, sino
que acortó distancias gracias a su mayor velocidad, estando a 500
metros, una andanada del Monitor golpeó la banda del acorazado chileno
haciéndolo bandearse por unos instantes, pero sin mayor daño y cuando
estuvo a 200 m por babor del Huáscar, hizo sus primeros disparos,
perforando el blindaje del casco y dañando el sistema de gobierno.
Grau en su torre, presintiendo lo inevitable y agachándose hacia la
rejilla del piso, se despidió de Diego Ferré en un fraternal saludo de
manos. Mientras tanto, las alzas de los cañones chilenos apuntaban hacia
las partes vitales del monitor. Diez minutos después un proyectil
proveniente también del Almirante Cochrane impactó en la torre de mando y
al estallar hizo volar al contralmirante Miguel Grau y dejó moribundo a
su acompañante teniente primero Diego Ferré. Entonces tomó el mando del
buque el capitán de corbeta Elías Aguirre, quien continuó el combate
con las naves chilenas, hasta que también cayó muerto por un disparo del
contendor. Uno tras otro, los oficiales peruanos se fueron sucediendo a
cargo de la nave, que recibía una y otra vez los impactos de la
artillería chilena, hasta que habiendo recaído el mando en el teniente
primero Pedro Gárezon Thomas, este oficial, viendo que ya no era posible
continuar la lucha por las condiciones en las que se hallaba el buque,
con sus cañones inutilizados, roto su timón, y diezmada su tripulación,
dio la orden de abrir las válvulas de fondo para inundar al monitor,
orden que fue cumplida por el alférez de fragata Ricardo Herrera de la
Lama y de esta forma impedir la captura de la nave peruana.
A las 10:55 el Almirante Cochrane y el Almirante Blanco Encalada
suspendieron el cañoneo y al ver que el Huáscar pronto se iría a pique,
enviaron una dotación armada en lanchas para tomarlo. Cuando los marinos
chilenos ingresaron a bordo, el Huáscar ya tenía 1,20 m de agua y
estaba a punto de hundirse por la popa. Revólver en mano, los oficiales
chilenos ordenaron a los maquinistas cerrar las válvulas y
posteriormente obligaron a los prisioneros a apagar los fuegos que
consumían diversos sectores de la nave. La lucha había concluido y el
Huáscar capturado.
El Caballero de Los Mares:
Grau es conocido como el Caballero de Los Mares por su respeto a la
población civil a quien evitaba bombardear, o invitaba a los marineros a
dejar los barcos que capturaba, asi como a socorrer heridos de otros
barcos enemigos.
Lo que celebremente lo enaltece, es la carta que escribio a Doña Carmela
Carvajal, viuda del Héroe Chileno el Capitán Prat, quien murió en el
Combate de Iquique entre el Huascar y la Esmeralda.
Carta de Miguel Grau a Carmela Carvajal Vda. de Prat
Monitor Huáscar
Al ancla, Pisagua, Junio 2 de 1879
Dignísima señora:
Un sagrado deber me autoriza a dirigirme a Ud. y siento profundamente
que esta carta, por las luchas que va a rememorar, contribuya a aumentar
el dolor que hoy justamente debe dominarla. En el combate naval del 21
próximo pasado que tuvo lugar en las aguas de Iquique, entre las naves
peruanas y chilenas, su digno y valeroso esposo, el capitán de fragata
don Arturo Prat, comandante de la “Esmeralda”, fue como usted no lo
ignorara ya, victima de su temerario arrojo en defensa y gloria de la
bandera de su patria. Deplorando sinceramente tan infausto
acontecimiento y acompañándola en su duelo, cumplo con el penoso y
triste deber de enviarle las para usted inestimables prendas que se
encontraron en su poder, y que son las que figuran en la lista adjunta.
Ellas le servirán indudablemente de algún consuelo en medio de su
desgracia y por eso me he anticipado a remitírselas.
Reiterándole mis sentimientos de condolencia, logro, señora, la
oportunidad para ofrecerle mis servicios, consideraciones y respetos con
que me suscribo de usted, señora, muy afectísimo seguro servidor.
Miguel Grau
Inventario de los objetos encontrados al capitán de fragata don Arturo
Prat, comandante de la corbeta chilena “Esmeralda”, momentos después de
haber fallecido a bordo del monitor “Huáscar”
Una espada sin vaina, pero con sus respectivos tiros.
Un anillo de oro de matrimonio.
Un par de gemelos y dos botones de pechera de camisa, todos de nácar.
Tres copias fotográficas, una de su señora y las otras dos probablemente de sus niños.
Una reliquia del Corazón de Jesús, escapulario de la Virgen del Carmen y medalla de la Purísima.
Un par de guantes de preville.
Un pañuelo de hilo blanco, sin marca.
Un libro memorándum.
Una carta cerrada y con el siguiente sobre escrito: “Señor Lassero.
Gobernación Marítima de Valparaíso. Para entregar a don Lorenzo
Paredes”.
Al ancla, Iquique, mayo 21 de 1879 El oficial de detall
Pedro Rodríguez Salazar
Carta de la viuda de Prat a Grau
Señor don Miguel Grau
Distinguido señor:
Recibí su fina y estimada carta fechada a bordo del “Huáscar” en 2 de
junio del corriente año. En ella, con la hidalguía del caballero
antiguo, se digna usted acompañarme en mi dolor, deplorando sinceramente
la muerte de mi esposo, y tiene la generosidad de enviarme las queridas
prendas que se encontraban sobre la persona de mi Arturo, prendas para
mí de un valor inestimable por ser, o consagradas por su afecto, como
los retratos, o consagradas por su martirio como la espada que lleva su
adorado nombre.
Al proferir la palabra martirio no crea usted señor, que sea mi intento
inculpar al jefe del “Huáscar” la muerte de mi esposo. Por el contrario,
tengo la conciencia de que el distinguido jefe que, arrostrando el
furor de innobles pasiones sobreexcitadas por la guerra, tiene hoy el
valor, cuando aún palpitan los recuerdos de Iquique, de asociarse a mi
duelo y de poner muy alto el nombre y la conducta de mi esposo en esa
jornada, y que tiene aún el más raro valor de desprenderse de un valioso
trofeo poniendo en mis manos una espada que ha cobrado un precio
extraordinario por el hecho mismo de no haber sido jamás rendida; un
jefe semejante, un corazón tan noble, se habría, estoy cierta,
interpuesto, de haberla podido, entre el matador y su víctima, y habría
ahorrado un sacrificio tan estéril para su patria como desastroso para
mi corazón.
A este propósito, no puedo menos de expresar a usted que es altamente
consolador, en medio de las calamidades que origina la guerra,
presenciar el grandioso despliegue de sentimientos magnánimos y luchas
inmortales que hacen revivir en esta América las escenas y los hombres
de la epopeya antigua.
Profundamente reconocida por la caballerosidad de su procedimiento hacia
mi persona y por las nobles palabras con que se digna honrar la memoria
de mi esposo, me ofrezco muy respetuosamente de usted atenta y afma.
S.S.